Esta galaxia lejana está desapareciendo y nadie sabe exactamente por qué
Durante las últimas dos décadas, una galaxia situada a casi 10,000 millones de años luz comenzó a desvanecerse frente a nuestros telescopios. Los científicos revisaron los datos una y otra vez para descartar un error de medición. No lo encontraron. El cuásar en su interior, que alguna vez brilló con la intensidad de miles de galaxias juntas, perdió hasta el 95% de su luminosidad.
Aunque 20 años representan una fracción importante de una vida humana, en términos cosmológicos equivalen a un parpadeo. Los objetos extremadamente luminosos como los cuásares suelen cambiar en escalas de miles o millones de años. Cualquier mecanismo que afectó a la galaxia SDSS J0218–0036 ocurre demasiado rápido para encajar con lo que sabemos sobre la evolución de los núcleos activos en el universo temprano.
¿Por qué hay galaxias tan alejadas y tan luminosas?
Casi todas las galaxias albergan un agujero negro supermasivo en su centro, pero solo algunas permanecen activas. Cuando suficiente gas frío cae hacia el núcleo, ese material se comprime y se calienta antes de desaparecer en el agujero negro, lo que genera una enorme cantidad de luz. Si el agujero negro recibe un suministro abundante y sostenido de gas, una especie de sobrealimentación cósmica, el brillo del núcleo puede superar al de todas las estrellas de la galaxia juntas. A ese estado extremo lo llamamos cuásar.
La galaxia que está desapareciendo
SDSS J0218–0036 alberga un cuásar en su interior. En las imágenes aparece como un punto azulado, una firma típica de los núcleos activos alimentados por agujeros negros supermasivos. Su luz tardó unos 10,000 millones de años en llegar a la Tierra. En otras palabras, su información data de cuando el universo tenía apenas un tercio de su edad actual.
El cuásar forma parte del catálogo Sloan Digital Sky Survey DR14, que reúne más de medio millón de cuásares confirmados. Las primeras observaciones, obtenidas a principios de los 2000, no mostraban nada fuera de lo común. Pero un catálogo reciente del telescopio Subaru/HSC reveló que, entre los 31,549 cuásares dentro de su área de observación, J0218–0036 es el que más disminuyó su brillo.
El objeto perdió varias magnitudes en todas las bandas ópticas. El equipo revisó archivos de otros observatorios del mundo como Pan-STARRS, CFHT, PTF, iPTF, ZTF, WISE, Spitzer, e incluso recurrió a placas fotográficas de los años cincuenta para descartar errores. Todos los datos apuntaron a lo mismo: el cuásar realmente se está apagando.


