Internacionales

Israel y EE. UU. se contradicen sobre el ataque a campos de gas en Irán: ¿se abre una grieta?

Israel y EE. UU. se contradicen sobre el ataque a campos de gas en Irán: ¿se abre una grieta?
  • Publishedmarzo 19, 2026

La primera grieta en la alianza entre Donald Trump y Benjamin Netanyahu salió a la luz en el vigésimo día de la guerra.

El líder republicano expuso públicamente por primera vez a Israel, cuando aseguró en Truth Social que el ataque a los yacimientos de gas iraníes fue una acción unilateral de la que “Estados Unidos no sabía nada”.

Luego comprometió a su estrecho socio, al afirmar que no hará más ofensivas de este tipo en “este campo de South Pars extremadamente importante y valioso”, y que Netanyahu ya ha accedido a ello.

Ahora, funcionarios israelíes que hablaron con Reuters bajo condición de anonimato sostienen que Trump sí estaba enterado y que el ataque fue coordinado con el Pentágono.

Los voceros aseguran que la respuesta del mandatario estadounidense es similar a la que dio su secretario de Defensa cuando Tel Aviv atacó depósitos de combustible al comienzo de las hostilidades y Pete Hegseth sostuvo que en «ese caso concreto esos no fueron nuestros ataques».

Consecuencias ajenas y propias

Las ofensivas de represalia de Irán inhabilitaron el 17% de la capacidad de exportación de gas natural licuado (GNL) de Qatar, causando una pérdida estimada de 20.000 millones de dólares anuales y amenazando el suministro a Europa y Asia, según informó el director ejecutivo de QatarEnergy, Saad al-Kaabi, a la agencia Reuters.

Dos empresas petroleras estadounidenses, Exxon y Shell, son socias en las operaciones afectadas por los ataques iraníes, cuya reparación podría tomar hasta un año.

Los daños afectaron unidades que requirieron una inversión de 26.000 millones de dólares para ser construidas, y al-Kaabi, que también es ministro de Asuntos Energéticos de Qatar, advierte que “todo el mundo, ya sea Israel, Estados Unidos o cualquier otro país, todos deberían mantenerse alejados de las instalaciones de petróleo y gas”.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

2026-03-19 12:02 Ataque en South Pars: Trump afirma que Israel no repetirá ofensivas, salvo que Irán continúe atacando a Qatar
2026-03-19 12:02 Ataque en South Pars: Trump afirma que Israel no repetirá ofensivas, salvo que Irán continúe atacando a Qatar © France 24

De acuerdo con Reuters, funcionarios con conocimiento de la situación revelaron que representantes de los países afectados por la represalia iraní (entre los que se cuentan también Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos) se comunicaron con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, para saber si el ataque a South Pars había sido una operación conjunta.

Tal vez por entender la gravedad de una eventual fractura con Qatar y los socios petroleros del Medio Oriente, Trump amenazó con volar “masivamente todo el campo de gas de South Pars con una fuerza y poder que Irán no ha visto antes”, si los intereses de Doha vuelven a ser afectados.

Pero Irán parece lejos de amilanarse por esas amenazas, y el vocero del comando unificado de las Fuerzas Armadas de ese país, Brahim Zolfaqari, advirtió que la respuesta por los ataques al campo de South Pars «ya está en marcha y aún no ha terminado».

¿Cómo impulsar un nuevo desembolso?

En el plano interno, el escenario no luce más alentador para Trump. El alza de los precios del petróleo que se produjo con la última jornada de la guerra ha provocado un desplome de los principales índices de Wall Street, avivando los temores de una escalada inflacionista.

Para colmo, el Pentágono tendrá que justificar ante el Congreso la necesidad de un financiamiento adicional para la guerra en Irán, una cifra que fuentes que hablaron con la agencia AP revelaron que se ubica alrededor de los 200.000 millones de dólares.

El secretario Hegseth no confirmó la cantidad y se limitó a afirmar que “para matar a los malos hace falta dinero” y a reconocer que «vamos a volver al Congreso y a nuestra gente allí para asegurarnos de que estamos bien financiados”.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, habla con miembros de los medios durante una rueda de prensa en el Pentágono en Washington, el jueves 19 de marzo de 2026.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, habla con miembros de los medios durante una rueda de prensa en el Pentágono en Washington, el jueves 19 de marzo de 2026. AP – Manuel Balce Ceneta

Pero a la luz de los recientes desencuentros con el socio en los esfuerzos bélicos se espera un escrutinio severo por parte de los legisladores, que ya aprobaron un incremento considerable del gasto militar cuando dieron el visto bueno a la Gran y Hermosa Ley, el polémico plan de gastos de Trump.

Ya la solicitud cuenta con el visto bueno del presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, quien aseguró que apoya “lo necesario para garantizar que el pueblo estadounidense siga seguro”, y del también republicano Ken Calvert, líder del subcomité que supervisa el gasto en defensa, quien afirmó que ya había previsto los costos adicionales.

Pero algunos de los republicanos que forman parte de la mayoría en ambas cámaras son halcones fiscales, que seguramente cuestionarán las nuevas peticiones a la luz de las recientes repercusiones en la economía del país.

Eso se sumará a la presión de los demócratas, cuya representante de mayor rango en el subcomité, Betty McCollum, ya advirtió que «no voy a escribir cheques en blanco al Departamento de Defensa». 

Socios con beneficios diferentes

La directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard compareció este 19 de marzo en su audiencia anual ante el comité de inteligencia de la Cámara de Representantes, y allí reconoció que Estados Unidos e Israel están persiguiendo objetivos diferentes en el conflicto con Irán.

«Podemos ver a través de las operaciones que el gobierno israelí se ha centrado en deshabilitar al liderazgo iraní. El presidente (Trump) ha declarado que sus objetivos son destruir la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos de Irán, su capacidad de producción de misiles balísticos y su armada», aseguró Gabbard.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

© France 24

Aunque esa diferencia se ha observado sobre el terreno, es una de las primeras admisiones públicas de que la alineación de objetivos de Washington y Tel Aviv no es perfecta.

Gabbard aseguró no tener respuesta cuando el representante demócrata por Texas Joaquín Castro quiso saber por qué Israel decidió atacar instalaciones energéticas a pesar de que el presidente Trump las había excluido expresamente como objetivos.

Analistas estiman que si la guerra ha dejado hasta ahora un ganador claro es Netanyahu, que ha fortalecido la presencia regional de Israel, mientras que Trump y los países del Golfo han sido los principales perjudicados, el primero por haberse quedado lejos de imponer sus demandas y los segundos por las consecuencias que han soportado.

Aaron David Miller, exnegociador estadounidense para Oriente Medio, le dijo a la agencia Reuters que Netanyahu “ha demostrado la competencia militar de Israel”.

Mientras tanto, para Trump, luego de haber demandado una rendición incondicional que no está ni cerca de conseguir, será difícil declarar victoria y salirse del conflicto.

Imagen de archivo de las instalaciones de producción de gas natural licuado (GNL) de QatarEnergy. Ras Laffan, Qatar, 2 de marzo de 2026.
Imagen de archivo de las instalaciones de producción de gas natural licuado (GNL) de QatarEnergy. Ras Laffan, Qatar, 2 de marzo de 2026. REUTERS – Stringer

Adicionalmente, en términos de aceptación interna, para Netanyahu ha resultado más fácil hacer ver la guerra contra Irán como la respuesta necesaria a una amenaza existencial.

Trump, por su parte, aún no termina de explicar de manera convincente por qué Estados Unidos debía sumarse a la guerra, y en el proceso está viendo arrastrados a todos sus socios del Medio Oriente, pero su participación ha tributado a los objetivos de Netanyahu.

 «Incluso si el cambio de régimen no ocurre, debilitar a Irán y al eje miliciano que lidera es un objetivo enorme para Netanyahu», estimó Natan Sacks, investigador principal en el Middle East Institute, en conversación con Reuters.

Con Reuters y AP

wpChatIcon
wpChatIcon