Internacionales

Líbano y la ira contra Hezbolá: ¿una «lógica suicida y autodestructiva» frente a Israel?

Líbano y la ira contra Hezbolá: ¿una «lógica suicida y autodestructiva» frente a Israel?
  • Publishedmarzo 5, 2026

Tropas israelíes sobre el terreno, zona de amortiguación en el sur del Líbano, bombardeos incesantes, éxodo en pleno Ramadán: al reivindicar, el lunes 2 de marzo, el lanzamiento de varios cohetes hacia Israel, en venganza por el asesinato en Teherán del líder supremo iraní Alí Jamenei, Hezbolá ha sumido al Líbano de nuevo en los horrores de la guerra. Una guerra esta vez regional, con Irán por un lado y Estados Unidos e Israel por el otro.

Y esto, a pesar de que, desde el alto el fuego firmado con Israel en noviembre de 2024, se había abstenido prudentemente de responder a los ataques israelíes casi diarios en el sur del Líbano.

Israel respondió inmediatamente con ofensivas mortales en el sur del país y en los suburbios del sur de Beirut, causando decenas de muertos y decenas de miles de desplazados.

Según el balance facilitado el 4 de marzo por las autoridades libanesas, más de 70 personas han muerto durante estos ataques israelíes. El Gobierno de Benjamin Netanyahu ordenó la toma de control de «nuevas posiciones» en el sur del Líbano y la creación de una «zona de amortiguación» entre Hezbolá y su población.

Leer tambiénIsrael envía tropas al sur del Líbano mientras Hezbolá se declara listo para una «guerra abierta»

Hezbolá ha ofrecido «un pretexto para la agresión israelí»

Esta escalada reaviva las fracturas internas de un país donde el Gobierno, que lleva varios meses intentando desarmar a Hezbolá, decidió, tras una reunión extraordinaria del gabinete celebrada el 2 de marzo, prohibir las actividades militares de este grupo.

«No podemos sino condenar la magnitud de la reacción israelí, que es desproporcionada en comparación con los disparos efectuados por Hezbolá», advierte el ministro de Justicia libanés, Adel Nassar, en una entrevista concedida a France 24. «No obstante, es evidente que Hezbolá ha ofrecido deliberadamente y a sabiendas este pretexto para la agresión israelí».

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

© France 24

«Es inconcebible que un partido político tome la iniciativa de lanzar cohetes contra otro país, por muy enemigo que sea», prosigue Adel Nassar. «Esta actitud por parte de Hezbolá es irresponsable y, de hecho, el Gobierno libanés ha condenado firmemente esta acción y considera claramente, mediante una decisión tomada en el Consejo de Ministros, que las actividades militares de Hezbolá son ilegales».

Una decisión que no habría podido validarse sin el respaldo de los ministros chiítas del aliado político de Hezbolá, el presidente del Parlamento, Nabih Berri. Al desvincularse de Hezbolá, demuestra que el aislamiento político del partido dirigido por Naïm Qassem es total.

Leer tambiénMacron insta a Nentanyahu a «abstenerse de una ofensiva terrestre» en Líbano

«Si quieren suicidarse, que vayan con su amo a Teherán»

«Nunca había visto a una supuesta resistencia, que se supone que debe liberar al país del ocupante, hacer todo lo posible, por el contrario, para ofrecerle una excusa para enviar aún más tropas y crear una zona de amortiguación», ironiza un responsable de un partido político rival de Hezbolá, bajo el sello del anonimato.

«Sabían mejor que nadie, por haberlo probado tantas veces, que los israelíes iban a reaccionar con ferocidad», denuncia. «Si quieren suicidarse, que vayan a ver a su amo en Teherán, lejos del Líbano, porque ya no podemos más con su ideología mortífera».

Para Karim El Mufti, investigador en Ciencias Políticas y Derecho Internacional en Sciences Po, las últimas acciones de Hezbolá plantean muchas preguntas.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

© France 24

Considera que el partido proiraní podría «haber optado también por llevar hasta el extremo su lógica suicida y autodestructiva, que también está en consonancia con su ideología chií, en particular con el martirio del imán Husein», en referencia al nieto del profeta Mahoma y tercer imán del chiismo, asesinado en 680 en Karbala y considerado el «príncipe de los mártires».

«Su estrategia política y militar llama la atención, ya que se trata de una postura que tiene más que ver con la autodestrucción que con otra cosa», subraya. «Desde un punto de vista estrictamente militar, las consecuencias para el grupo y para el Líbano en general acaban de desacreditar a Hezbolá ante los ojos de la población libanesa».

De hecho, más allá de las rivalidades políticas, la ira crece en el Líbano, incluso dentro de la comunidad chií, y algunos reprochan al movimiento que exponga sus regiones a nuevas destrucciones.

Hezbolá afirmó el 4 de marzo que sus combatientes estaban involucrados en enfrentamientos «directos» con soldados israelíes que habían entrado en la ciudad libanesa de Khiam, a 6 km de la frontera.

Leer tambiénIncursión por tierra y desplazamiento: avanza la ofensiva israelí en Líbano, el frente de guerra más letal tras Irán

Una comunidad chiíta nuevamente abandonada a su suerte

«La situación es crítica, incluso lamentable, ya que Hezbolá parece haber decidido entrar en guerra sin tener en cuenta las crisis que azotan al país, la miseria y la destrucción ya infligidas al sur durante el conflicto anterior», informa Mahmoud Fakih, periodista del diario de referencia ‘An-Nahar’. En pleno ayuno del Ramadán, familias enteras se ven de nuevo obligadas a huir y deambulan en busca de un lugar donde dormir; en el centro de Beirut, los desplazados del sur del Líbano llevan tres días durmiendo en sus autos, a falta de refugios que los acojan».

«La mayoría de los libaneses se oponen a esta guerra y a la implicación del país en este conflicto, dado el sufrimiento padecido hace apenas un año y medio, y consideran la iniciativa de Hezbolá como un suicidio militar y político», prosigue Mahmoud Fakih.

El humo se eleva tras un ataque aéreo israelí en Dahiyeh, suburbio sur de Beirut, Líbano, el 4 de marzo de 2026.
El humo se eleva tras un ataque aéreo israelí en Dahiyeh, suburbio sur de Beirut, Líbano, el 4 de marzo de 2026. AP – Bilal Hussein

Adel Nassar también afirma percibir «una toma de conciencia sobre el aventurerismo con el que actúa Hezbolá y los peligros que supone para toda la población, pero más concretamente para la población del sur, la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut», es decir, los tres principales bastiones del partido chií.

«Hay mucha ira contra Israel, porque el Líbano ha sido víctima del Estado hebreo en numerosas ocasiones, pero hay aún más ira contra Hezbolá, a un nivel que nunca había visto desde su creación en 1982», confiesa desde Beirut Hussein Ibish, investigador principal del Arab Gulf States Institute. «Hay mucho resentimiento contra él, incluso dentro de la comunidad chiíta, ya que muchos consideran que ha arrastrado imprudentemente al país a una guerra que no puede permitirse y en la que no tenía ningún interés».

«Hezbolá ha arrastrado al país a la guerra en varias ocasiones, por lo que la paciencia con esta rutina y la excusa de la lucha contra Israel se ha agotado», concluye. «No está desgastada, se ha agotado».

Leer tambiénIncursión por tierra y desplazamiento: avanza la ofensiva israelí en Líbano, el frente de guerra más letal tras Irán

Adaptado de su versión original en francés