Resulta que no puedes clonar el mismo mamífero por siempre, según estudio
La clonación en mamíferos no puede extenderse hasta el infinito. Durante 20 años, un equipo de investigadores japoneses clonó ratones una y otra vez a partir de una sola hembra, generando más de 1,200 animales distribuidos en 58 generaciones. Ese esfuerzo les permitió identificar el punto exacto en el que la clonación deja de ser viable: la generación 58 marcó el colapso del linaje.
Todos los ratones de esa última generación murieron al día siguiente de nacer, víctimas de las mutaciones acumuladas en su genoma. Es importante destacar que el deterioro no apareció de golpe; los primeros signos surgieron alrededor de la generación 27. Hasta la generación 25, los animales se desarrollaron con normalidad. Los resultados completos del experimento, uno de los más prolongados en biología mamífera, aparecieron hoy en Nature Communications.
Con cada ronda de clonación sucesiva, el ADN acumuló daños cada vez más profundos. Según el estudio, los ratones clonados terminaron con unas 3,700 mutaciones puntuales, alrededor de 80 indels, pequeñas pérdidas o inserciones de ADN, y entre 80 y 84 variantes estructurales grandes, capaces de romper genes completos o eliminar regiones esenciales para el desarrollo. Las últimas generaciones llegaron a perder un cromosoma X, un evento genético grave que compromete la viabilidad.
El sexo al rescate de los clones
Aun así, el linaje no quedó completamente perdido. Cuando las hembras clonadas de generaciones tardías se reprodujeron con machos normales, la meiosis y la recombinación sexual lograron “limpiar” parte del daño acumulado. Aunque muchos embriones no prosperaron, algunos reorganizaron su genoma durante la formación de óvulos y espermatozoides, eliminando mutaciones letales y corrigiendo errores estructurales. Los descendientes nacidos por reproducción sexual recuperaron camadas casi normales y placentas sanas.
El autor principal del estudio, Teruhiko Wakayama, también firmó en 1998 el artículo que describió la primera clonación exitosa de un ratón. Desde entonces, ha dedicado casi tres décadas a explorar los límites de la clonación en mamíferos. “Este es un experimento heroico, del todo impresionante y seguramente irrepetible. Dudo que haya otros investigadores tan técnicamente avanzados y con la suficiente perseverancia para repetir este estudio”, dijo Lluís Montoliu, investigador en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), que no participó en la investigación, para el Science Media Centre España (SMC)
“Se trata de un experimento único de investigación básica que permite responder a preguntas biológicas tan relevantes como entender por qué los mamíferos optamos por incorporar un sistema de reproducción sexual, y no uno asexual”, agregó.




