Opinion

Trump y Abinader: paralelismo de oratoria

Trump y Abinader: paralelismo de oratoria
  • Publishedmarzo 1, 2026

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EL AUTOR es economista y docente universitario. Reside en Santo Domingo

I-Tipo de oratoria empleada por Donald Trump

La oratoria de Trump en su SOTU (Rendición de Cuentas) se caracteriza por:

  • Oratoria populista-presidencial: Combina el formato solemne del discurso institucional con un tono directo, emocional y confrontativo.
  • Estilo performativo: Uso de frases cortas, repetición, apelaciones a la grandeza nacional (“America is back”), y contrastes marcados entre “nosotros” y “ellos”.
  • Narrativa de logros: Énfasis en supuestos éxitos económicos, migratorios y de seguridad, aun cuando muchos fueron cuestionados por verificadores.
  • Construcción de antagonistas: Señala a opositores políticos, inmigración irregular, o decisiones judiciales como obstáculos.

  • 1. Tipificación académica del discurs

En términos académicos, el SOTU de Trump puede clasificarse como:

  • Discurso deliberativo: Orientado a justificar políticas públicas y persuadir sobre su continuidad.
  • Discurso populista contemporáneo: Uso de simplificación, dicotomías morales y apelación directa al “pueblo”.
  • Discurso de auto legitimación ejecutiva: Presenta su gestión como correctiva frente a errores del pasado.
  • Discurso de crisis: Enfatiza amenazas (económicas, migratorias, geopolíticas) para justificar medidas extraordinarias.

  • 2. Elementos principales del Discurso de Donald Trump

Donald Trump

A partir de los análisis disponibles, destacan cuatro ejes:

3. Reglas para su desarrollo y ejecución

Como pieza institucional, sigue reglas formales, pero Trump introduce variaciones estilísticas:

  • Estructura clásica:
  • Ejecución trumpista:
    • Uso de cifras sin contextualización.
    • Ritmo emocional, no técnico.
    • Escenificación política (invitados simbólicos, pausas para aplausos).
    • Contraste permanente entre logros propios y fallas de administraciones previas.

Amigo Lector, como podemos ver, la Oratoria de Donald Trump se enmarca como un discurso híbrido: institucional en su forma, populista en su contenido. Su narrativa enfatiza logros, simplifica problemas complejos y construye antagonistas para reforzar su liderazgo. Aunque cumple con la estructura formal del mensaje presidencial, su ejecución se orienta más a movilizar emociones y consolidar apoyo político que a ofrecer un diagnóstico equilibrado del país.

 II-Paralelismo con el discurso de Luis Abinader (27 de febrero, Congreso RD)

Aunque pertenecen a contextos distintos, es posible trazar un paralelismo analítico entre ambos discursos:

1. Similitudes estructurales

  • Ambos son discursos de rendición de cuentas ante el órgano legislativo.
  • Ambos buscan legitimar la gestión mostrando logros económicos, sociales y de seguridad.
  • Ambos utilizan la narrativa de continuidad: “lo que hemos logrado” y “lo que falta por hacer”.

2. Diferencias en estilo y oratoria

  • Trump: confrontativo, polarizarte, emocional, con afirmaciones controvertidas.
  • Abinader: tono más institucional, tecnocrático y orientado a datos verificables; menor carga de antagonismo directo.

3. Diferencias en contenido

  • Economía:
    • Trump enfatiza un auge económico cuestionado por verificadores.
    • Abinader presenta cifras macroeconómicas y programas sociales con mayor anclaje técnico.
  • Inmigración:
    • Trump la usa como eje identitario y de confrontación.
    • Abinader la aborda como un desafío binacional (Haití–RD) con énfasis en soberanía y control fronterizo, pero sin la retórica de “amenaza existencial”.
  • Política exterior:
    • Trump se centra en tensiones globales y su doctrina “America First”.
    • Abinader se enfoca en cooperación internacional, inversión y estabilidad regional.

4. Diferencias en propósito político

  • Trump: movilizar base electoral en un contexto de alta polarización y cuestionamientos.
  • Abinader: consolidar imagen de gestión eficiente, estabilidad y continuidad institucional.

Síntesis comparativa 

Luis Abinader

Trump utiliza el SOTU como un acto político de reafirmación identitaria; Abinader, como un ejercicio de gobernanza y legitimidad institucional. Ambos buscan persuadir, pero lo hacen desde estilos y culturas políticas muy distintas: uno desde la confrontación populista, el otro desde la tecnocracia democrática.

Aunque ambos discursos comparten la naturaleza institucional de rendición de cuentas ante el órgano legislativo, sus lógicas internas responden a culturas políticas distintas. El mensaje de Donald Trump se articula desde una oratoria populista-presidencial que privilegia la confrontación, la simplificación y la apelación emocional, mientras que el discurso de Luis Abinader se inscribe en un registro tecnocrático-institucional, más orientado a la exposición de datos verificables y a la continuidad administrativa.

En Trump predomina la narrativa de antagonismo —la frontera, la oposición, las amenazas externas— como mecanismo de cohesión política, mientras que en Abinader prevalece la narrativa de estabilidad —crecimiento económico, programas sociales, inversión pública— como fundamento de legitimidad.

Ambos utilizan la figura del logro: Trump como reafirmación identitaria (“America First”) y Abinader como demostración de gestión (“hemos avanzado, pero falta por hacer”). Sin embargo, divergen en el uso del conflicto:

1-Trump lo amplifica para movilizar a su base,

2-Abinader lo modula para preservar la gobernabilidad.

En síntesis, el discurso de Trump funciona como un acto político de reafirmación y polarización, mientras que el discurso del 27 de febrero de Abinader opera como un ejercicio de institucionalidad democrática y continuidad programática, aun cuando ambos buscan persuadir a sus audiencias sobre la validez de sus respectivas visiones de país.

jpm-am

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