«No se repara un sufrimiento con una injusticia: soy inocente”, declaró el expresidente francés Nicolas Sarkozy este martes ante el Tribunal de Apelación de París, en su primer día de interrogatorio.
El exmandatario aseguró que responderá «con la verdad» frente a las víctimas de un atentado atribuido al régimen de Gadafi.
Su declaración se enmarca en el caso de la presunta financiación libia de su campaña presidencial de 2007.
En primera instancia, Sarkozy fue condenado a cinco años de cárcel en septiembre pasado, convirtiéndose en el primer exjefe de Estado francés en ingresar en prisión, donde permaneció entre octubre y noviembre de 2025 antes de obtener la liberación provisional.
Tras el recurso de apelación, diez personas —incluido el expresidente, sentenciado originalmente por asociación de malhechores— están siendo juzgadas nuevamente.
Presuntos vínculos con Libia
A Sarkozy se le acusa de recibir fondos de Muamar Gadafi y de permitir que funcionarios cercanos negociaran, a finales de 2005, un supuesto financiamiento con el alto dignatario libio Abdallah Senoussi.
¿Por qué Sarkozy, expresidente de Francia, fue condenado a cinco años de prisión?
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Senoussi, yerno y hombre fuerte del dictador, cumple cadena perpetua por haber ordenado el atentado contra el vuelo DC-10 de la aerolínea UTA, que causó la muerte de 170 personas, entre ellas 54 franceses.
La semana pasada, familiares de las víctimas testificaron y denunciaron que su voz fue “aplastada por la de quienes tienen acceso a los micrófonos”, acusando a los imputados de “negación” y “mentira”.
Al respecto, Sarkozy afirmó que, de estar en el lugar de las familias, sentiría “la misma cólera y el mismo dolor”.
«No puedo dejar esos testimonios sin respuesta», añadió el exjefe de Estado, quien asistió a la audiencia acompañado de su esposa, Carla Bruni, por primera vez desde el inicio del proceso el pasado 16 de marzo de 2026.
Sarkozy niega cercanía con Gadafi
El interrogatorio podría prolongarse varios días. Por ahora, el mandatario mantiene su postura: «No hay un céntimo de dinero libio en mi campaña. Nunca le prometí nada [a Senoussi], nunca actué en su favor», sostuvo, desmintiendo que hubiera intercedido para que el dignatario libio obtuviera un indulto tras su condena.
«Movilizaré todas las fuerzas de las que soy capaz para responder esta verdad profundamente enraizada en mí», afirmó.
Sarkozy justificó su viaje a Libia en 2005, cuando era ministro del Interior, como un esfuerzo para trabajar por la liberación de las enfermeras búlgaras, objetivo que consiguió tras llegar al Elíseo dos años más tarde.
Finalmente, negó tajantemente toda influencia de Trípoli: «Gadafi no tenía ninguna influencia sobre mí, ni en el plano político ni en el personal», concluyó, recordando su papel en la coalición internacional que contribuyó a la caída del régimen libio en 2011.
Con EFE y AFP








