
Popular y Banreservas fortalecen coordinación ante retos globales
Santo Domingo.- En un momento marcado por la incertidumbre económica global, la banca dominicana busca enviar señales claras de estabilidad. Ese fue el tono que predominó en el encuentro entre los presidentes ejecutivos del Banco Popular Dominicano y el Banco de Reservas de la República Dominicana, celebrado en la Torre Popular, en Santo Domingo.
Allí, Christopher Paniagua y Leonardo Aguilera coincidieron en un mensaje central: la banca sigue siendo uno de los pilares más sólidos para sostener el crecimiento económico y la cohesión social del país.
Más allá de una reunión protocolar, el encuentro sirvió para reforzar una línea de trabajo conjunto entre ambas entidades, en un contexto internacional que exige respuestas más coordinadas. La cercanía con los clientes, tanto individuales como corporativos, fue señalada como una prioridad estratégica en tiempos donde la confianza juega un papel determinante.
Los ejecutivos subrayaron que el sistema financiero dominicano ha demostrado resiliencia, apoyando activamente a los sectores productivos, a las pequeñas y medianas empresas, así como a las familias que dependen del crédito y de los servicios bancarios para sostener su actividad diaria.
En ese sentido, destacaron que la articulación entre las principales instituciones financieras no solo fortalece la estabilidad del sistema, sino que también envía una señal de seguridad a inversionistas y actores económicos. Para ambos, la coordinación no es opcional, sino necesaria ante los desafíos actuales.
El encuentro también permitió poner sobre la mesa el papel histórico que han jugado estas entidades en la expansión de la bancarización en el país. La inclusión financiera sigue siendo una tarea pendiente, pero con avances sostenidos gracias a programas, productos y herramientas que buscan acercar los servicios bancarios a más ciudadanos.
Otro punto clave fue el compromiso con un desarrollo sostenible, que no se limite al crecimiento económico, sino que integre dimensiones sociales y medioambientales. Según explicaron, la banca tiene la responsabilidad de acompañar ese proceso con una gestión que combine rentabilidad con impacto positivo.
Al cierre de la reunión, tanto Paniagua como Aguilera reiteraron una visión compartida: seguir apostando por una gestión responsable, enfocada en resultados, pero sin perder de vista el respaldo constante a sus clientes y el aporte al desarrollo nacional.
El mensaje, en esencia, fue directo: en tiempos de incertidumbre, la estabilidad también se construye desde la banca.










