
Nuevo decreto busca ordenar, fiscalizar y transparentar negocios de juegos en crecimiento
El Gobierno dominicano ha decidido retomar y reforzar el proceso de regulación del sector de juegos de azar mediante la promulgación del Decreto núm. 197-26, una medida que apunta a organizar, depurar y formalizar una industria marcada por el crecimiento acelerado y la informalidad.
La disposición responde al elevado número de solicitudes pendientes desde el proceso iniciado en 2022, cuando las autoridades otorgaron plazos para que bancas de lotería, apuestas deportivas y otros operadores se ajustaran a las normativas legales y fiscales. Sin embargo, el incumplimiento parcial de estas exigencias obligó al Ejecutivo a relanzar el plan con un enfoque más estricto y estructurado.
Nueva fase busca depurar sector irregular
El decreto establece una nueva etapa del Plan Nacional de Regularización, con el objetivo de garantizar que todos los actores operen dentro del marco legal. La medida abarca desde bancas tradicionales hasta agencias, puntos de venta y casinos, sectores donde persisten niveles significativos de informalidad.
Uno de los cambios más relevantes es el fortalecimiento del rol de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que asumirá funciones clave en la verificación del cumplimiento tributario. Esto incluye la incorporación provisional de establecimientos al sistema fiscal y el apoyo en tareas de supervisión y control.
Además, la normativa busca cerrar brechas en la recaudación y evitar prácticas irregulares que afectan tanto al Estado como a los operadores formales. En ese sentido, la regularización se perfila como una herramienta para incrementar la transparencia y mejorar la competitividad del sector.
Consejo ampliado refuerza supervisión institucional
El nuevo esquema también contempla la reorganización del Consejo Consultivo encargado de dar seguimiento al proceso. Este organismo integrará representantes de instituciones clave como Hacienda, DGII, Indotel, la Lotería Nacional y asociaciones del sector, junto a actores privados y sociales.
La inclusión de múltiples sectores responde a la necesidad de establecer un sistema de control más participativo y equilibrado, donde converjan intereses públicos y privados. De manera temporal, el administrador de la Lotería Nacional asumirá la coordinación operativa del plan, asegurando su implementación inmediata.
El decreto, firmado el 26 de marzo de 2026, también deroga la normativa anterior —Decreto núm. 295-22—, lo que implica una reconfiguración total del modelo de supervisión. Este cambio busca corregir fallas previas y consolidar un marco institucional más eficiente y coherente.
En un contexto donde el sector de apuestas continúa expandiéndose, la decisión del Gobierno refleja una apuesta por el control estatal y la formalización económica.
Más allá de la regulación, el desafío será lograr que los operadores cumplan con las nuevas disposiciones y que el proceso no se quede en una intención normativa, sino que se traduzca en resultados concretos para el país.










