
Ya sabemos que son mejores bailarines que nosotros, pueden hacer parkour y kung fu a la perfección, y ahora resulta que también tienen mejor desempeño que un atleta de alto rendimiento. En China (¿dónde más?), un robot humanoide destruyó por siete minutos el récord mundial del medio maratón, es decir, el récord humano. Mientras tanto, en redes sociales, trascendió la misma pregunta: ¿En qué momento empezamos a temer por el futuro de la humanidad? No, esa no. Más bien: Si quieren que termine más rapido, ¿por qué no le ponen ruedas en lugar de piernas?
El protagonista estrella, de nombre “Blitz”, fue un robot desarrollado por la empresa china Honor (así es, la fabricante de smartphones), que terminó la carrera de 21 kilómetros en 50 minutos y 26 segundos, superando la marca de 57 minutos y 20 segundos establecida por Jacob Kiplimo, medallista olímpico de Uganda. Este resultado marca un hito impresionante si se considera que, apenas un año antes, el robot más rápido tardaba dos horas y media en completar la misma distancia.
Pero el robot de Honor no fue el único participante. El evento consistió de más de 100 robots humanoides provenientes de 76 instituciones de toda China. Los robots se alinearon junto a 12,000 corredores humanos en el E-Town de Beijing, aunque en circuitos separados para evitar accidentes. El contraste en el desempeño entre humanos y robots fue más que evidente.
Corre, robot, corre
Un robot humanoide está diseñado para imitar la estructura y el movimiento del cuerpo humano, con piernas, brazos y sensores que le permiten interactuar con su entorno. En este caso, el robot ganador incorporaba características inspiradas en corredores de élite: piernas largas (de casi un metro), sistemas avanzados de equilibrio y un mecanismo de enfriamento líquido, similar al de los smartphones, para evitar el sobrecalentamiento durante la carrera.
Además, muchos de los robots participantes operaban de forma autónoma, es decir, sin control humano directo. Gracias a algoritmos de inteligencia artificial, podían ajustar su paso, mantener el equilibrio y adaptarse al terreno en tiempo real.
Como era de esperarse, hubo algunos accidentes en la carrera. Algunos robots se cayeron, otros se desviaron del camino y varios necesitaron asistencia técnica a lo largo del tramo. Esto nos muestra que, aunque su rendimiento físico ha avanzado rápidamente, su fiabilidad aún está en desarrollo. Eso sí, las risas y las burlas ya no son tan frecuentes como antes, reemplazadas por aplausos y exclamaciones de sorpresa.










