La compañía Blue Origin, de Jeff Bezos, ejecutó su tercera misión con el prometedor cohete New Glenn. Aunque el despegue y el aterrizaje ocurrieron sin problemas, la misión falló parcialmente debido a un rendimiento insuficiente de la etapa superior. El satélite BlueBird 7, de la empresa estadounidense AST SpaceMobile, se separó correctamente, pero quedó en una órbita demasiado baja para poder operar. Al no contar con propulsión suficiente para elevar su altitud, entrará en un proceso de desorbitación en el corto plazo.
AST SpaceMobile es una compañía de Estados Unidos que pretende construir una red móvil de banda ancha espacial capaz de ofrecer velocidades de hasta 120 Mbps directamente a teléfonos convencionales, sin hardware adicional. Su objetivo es desplegar alrededor de 45 satélites BlueBird en órbita baja antes de 2026, en un modelo que recuerda a la expansión acelerada de constelaciones como Starlink.
El BlueBird 7, el primer satélite operativo de la nueva generación comercial (Block 2), debía alcanzar su órbita el 19 de abril. Sin embargo, una anomalía en la etapa superior del New Glenn lo dejó en un punto irrecuperable. “Se espera que el costo del satélite se recupere bajo la póliza de seguro de la compañía”, dijo AST SpaceMobile en un comunicado. Blue Origin, por su parte, se limitó a señalar que “la carga útil fue colocada en una órbita no nominal” y que continúa evaluando la causa del fallo.
Tras el incidente, las acciones de AST SpaceMobile cayeron alrededor de un 8%, con descensos posteriores de hasta un 12%, según Forbes España. La firma ya tiene seis satélites en órbita, lanzados previamente mediante los servicios de Soyuz (Rusia) y Falcon 9 (SpaceX), pero esta fue la primera vez que empleó los servicios de Blue Origin para transportar un BlueBird.
Vale hacer una aclaración. Los satélites de AST SpaceMobile buscan crear una red que permita a los teléfonos conectarse directamente con el espacio sin depender de torres terrestres ni antenas externas. Esto es distinto al servicio de Starlink, que distribuye internet satelital mediante una antena dedicada. Aunque Starlink permite acceder a internet desde prácticamente cualquier punto, no ofrece telefonía móvil tradicional. Para llamadas, SMS o servicios de red celular, los usuarios siguen dependiendo de la infraestructura de un operador terrestre.
Un hito para Blue Origin
Independientemente del error en la etapa superior, la misión marcó un precedente para Blue Origin. Esta es la primera vez que la compañía reutiliza el propulsor de un New Glenn: el mismo que había recuperado con éxito en noviembre de 2025 durante la misión NG‑2. En aquel vuelo, la primera etapa regresó de manera autónoma y aterrizó en una barcaza en el Atlántico, lo que permitió su reacondicionamiento durante los meses siguientes para volar nuevamente en la NG‑3 de abril de 2026.
La reutilización de propulsores representa un punto de inflexión en la industria espacial. Durante más de seis décadas, las primeras etapas se perdían en el océano tras cada lanzamiento, lo que obligaba a fabricar un cohete prácticamente desde cero para cada misión. SpaceX fue la primera compañía en dominar esta técnica con el Falcon 9, reduciendo drásticamente los costos de acceso a la órbita baja. Ahora, Blue Origin demuestra que puede seguir el mismo camino. Ambas empresas son actores clave en los contratos de transporte espacial de la NASA, especialmente de cara al futuro lunar que plantea el programa Artemis.











