RED colabora en un diagnóstico participativo enfocado en identificar atractivos y recursos territoriales, ambientales y sociales; luego de esto, propone temas y capacitaciones que se dialogan con los grupos, quienes deciden cómo se trabajará según interés y necesidad.
Danielle Barriga Guijarro, coordinadora de turismo para la conservación de RED, explica que trabajan junto con los microemprendimientos para garantizar buenas prácticas turísticas. Estas incluyen normativas, como el principio de no dejar rastros, dirigido tanto al público general como a los productores (como las granjas acuícolas).
Han acompañado procesos de planificación, a menudo en colaboración con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), utilizando metodologías como el límite de cambio aceptable y la capacidad de carga turística, conceptos que sirven para determinar qué actividades turísticas se pueden hacer, cuáles no y en dónde.
«El problema que veo en quien visita es que justo llega al destino más por querer tomarse la foto», señaló Danielle Barriga.
Entiende que no se debe a una actuación con dolo. Las personas, antes de viajar, son bombardeadas con la imagen de postales paradisíacas, en ocasiones de áreas protegidas, lo que les incita a hacer un turismo de colección fotográfica, sin considerar que hay zonas inaccesibles por el bien de los ecosistemas.
Este es justo uno de los complementos del negocio turístico. En paralelo, algunos grupos de las comunidades de la península de Baja California, dedicados a la restauración y conservación, obtienen ingresos mediante donaciones y subvenciones, o presentan cursos y talleres de educación respecto a los tipos de manglares y su importante función dentro de ciertas áreas.
Alianza Peninsular Comunitaria
A bordo de un kayak, un visitante navega por los laberintos de la Laguna de Términos, en Campeche, mientras su guía le explica cómo las raíces zancudas del mangle rojo actúan como un riñón natural que filtra hasta 60 puntos de salinidad.
En el desembarco, el prestador de servicios educa al foráneo sobre las aves migratorias que dependen de esa misma frontera líquida. ¿Les suena familiar la escena? Con sus variaciones, la Alianza Peninsular Comunitaria promueve un estilo de turismo comunitario similar al de RED, solo que en los estados peninsulares del sureste como Campeche, Quintana Roo y Yucatán. En lugares como Isla Aguada, en Campeche, conviven cooperativas de la Alianza, como La Fragata o Isla de Pájaros.











