
Continúa la controversia en torno al crucero afectado por un brote de hantavirus que dejó varios pasajeros muertos. El navío, rechazado por Cabo Verde por razones de seguridad pública, permanece anclado frente a las costas de África occidental tras recorrer varias zonas del Atlántico. Mientras la OMS rebaja el nivel de alarma y descarta nuevas medidas, la compañía evalúa la opción de desembarcar en las islas Canarias.










