Samsung Electronics se convirtió en la segunda empresa asiática en alcanzar este hito en la bolsa tras TSMC. El auge de la inteligencia artificial disparó sus acciones, mientras sindicatos amenazan con huelgas masivas por reclamos salariales.
La gigante surcoreanaSamsung Electronics alcanzó uno de los hitos más exclusivos de los mercados financieros mundiales al superar el billón de dólares en capitalización bursátil, es decir, su valor en la bolsa, impulsada por el auge global de la inteligencia artificial y el renovado apetito de los inversionistas por las compañías de semiconductores.
Con este salto, Samsung se convirtió en la segunda empresa asiática en romper la barrera solo por detrás de la taiwanesa fabricante de semiconductores TSMC, lo que además, convierte a Samsung en la primera en Corea del Sur en lograrlo.
Los títulos de la compañía surcoreana llegaron a dispararse hasta un 14,4%, mientras el mercado celebraba las perspectivas de crecimiento del sector de semiconductores, especialmente en áreas asociadas con centros de datos, procesamiento de inteligencia artificial y memorias de alto rendimiento.
La noticia también impulsó los mercados en el resto de Asia en donde Samsung tiene impacto y en su propia casa, en Seúl, el índice KOSPI avanzó más del 6%.
La bonanza también estuvo alimentada por el desempeño de Wall Street. En Estados Unidos, el S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron nuevos récords después de una fuerte subida de empresas vinculadas a la inteligencia artificial como Intel y otros fabricantes de chips, mientras los mercados reaccionaron positivamente a sólidos resultados trimestrales corporativos y a una reducción temporal de tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Líder en la carrera por la IA
Samsung es actualmente el mayor fabricante mundial de chips de memoria, un segmento clave para el desarrollo de modelos de inteligencia artificial cada vez más complejos y demandantes en capacidad computacional. La empresa produce memorias DRAM y NAND utilizadas en servidores, teléfonos inteligentes, computadores y sistemas de IA generativa.
El mercado parece estar apostando a que la inteligencia artificial seguirá transformando la economía global y que las empresas capaces de suministrar infraestructura tecnológica para esa revolución serán las grandes ganadoras de la próxima década.
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Samsung ha intentado posicionarse precisamente en ese terreno. Aunque históricamente la firma fue reconocida principalmente por su liderazgo en teléfonos inteligentes y electrodomésticos, en los últimos años ha reforzado su apuesta por la fabricación de chips avanzados y memorias especializadas para inteligencia artificial.
La compañía también ha incrementado inversiones en centros de producción de semiconductores tanto en Corea del Sur como en Estados Unidos, en medio de la creciente competencia tecnológica global y de los esfuerzos de Washington por fortalecer las cadenas de suministro fuera de China.
Ganancias en público, exigencias sindicales en privado
Sin embargo, mientras los inversionistas celebran el récord bursátil, Samsung enfrenta simultáneamente un creciente conflicto interno con sus trabajadores, quienes exigen mejores salarios y mayores beneficios laborales en medio de las multimillonarias ganancias de la empresa.
A finales de abril, decenas de miles de empleados se manifestaron en Corea del Sur para exigir un aumento salarial comparable al de otras grandes tecnológicas surcoreanas, donde aseguran que las remuneraciones son considerablemente más altas.
«Los semiconductores son la industria más importante que determinará el futuro de la República de Corea, abarcando la inteligencia artificial, electrónica, automóviles y más. Si las personas que trabajan en la industria más importante no reciben una compensación justa, ¿quién asumirá la responsabilidad del futuro?, dijo a la agencia Reuters el jefe del sindicato de Samsung, Choi Seung-Ho, el 23 de abril, día en el que salieron a llenar las calles de Seúl.
Las protestas fueron organizadas por una coalición de sindicatos que realizó manifestaciones frente a instalaciones de Samsung en Pyeongtaek, al sur de Seúl, uno de los centros neurálgicos de producción de chips de la compañía.
Los sindicatos piden un incremento salarial del 7%, la eliminación de topes en asignaciones y mejores condiciones laborales, argumentando que los trabajadores han sido fundamentales para impulsar la transformación tecnológica y financiera de la empresa.
“Llevar la camiseta también significa que ya no nos esconderemos más. El poder de la transformación electrónica de Samsung reside en vuestra participación”, declaró Choi Seung-ho, líder de una de las ramas sindicales de trabajadores de Samsung durante una de las manifestaciones.
El crecimiento sindical dentro de la compañía ha sido particularmente acelerado. Según dirigentes laborales, uno de los principales sindicatos pasó de tener 6.000 afiliados a unos 75.000 miembros en apenas seis meses, convirtiéndose en la organización sindical mayoritaria dentro de Samsung Electronics.
Con información de AFP y Reuters.










