
Inició el rastreo de los pasajeros que podrían transmitir el hantavirus. Oceanwide Expeditions, la empresa del crucero donde se declaró el brote de la enfermedad el 4 de mayo, indicó que 30 pasajeros habrían desembarcado en la isla de Santa Helena antes de llegar a Cabo Verde y antes de que se confirmara la presencia del virus a bordo. Entre las personas que descendieron se encontraba una mujer de nacionalidad holandesa cuyo esposo había fallecido en el barco, producto del virus, 13 días antes. Reportes indican que salió del buque con el cuerpo de su marido y viajó a Sudáfrica; luego de llegar a Johannesburgo, sufrió un colapso y murió por el mismo virus. Una azafata que estuvo en contacto con ella durante el vuelo fue hospitalizada en Ámsterdam tras presentar síntomas de la enfermedad.










