
Al menos doce personas murieron en ataques israelíes contra el sur del Líbano, entre ellos un paramédico que se encontraba de servicio, mientras que otras 37 resultaron también heridas pese al alto el fuego en vigor desde mediados del mes pasado. La capital libanesa también fue víctima de un fuerte bombardeo, el primero desde el inicio de la frágil tregua.










