Claudia Sheinbaum presentó el prototipo de uno de los vehículos que integrarán el Proyecto Olinia, la armadora automotriz estatal con la que se busca acelerar la transición hacia la movilidad de cero emisiones mediante el diseño y la producción de tres vehículos eléctricos de bajo costo, adaptados a las necesidades de los habitantes de las grandes ciudades del país.
La mandataria afirmó que este avance es resultado del trabajo conjunto de más de 80 académicos, técnicos y especialistas mexicanos que, durante más de 18 meses, han participado en el desarrollo del vehículo. Sheinbaum subrayó que la iniciativa busca recuperar la capacidad de México para diseñar y fabricar sus propios automóviles. Además, precisó que “el objetivo es tener una marca propia” que, con participación tanto pública como privada, permita al país integrarse a toda la cadena productiva del sector y no únicamente a las labores de ensamblaje para compañías extranjeras.
De acuerdo con el sitio oficial del proyecto, “Olinia es una plataforma industrial que integra ingeniería, diseño, manufactura y servicios para responder a necesidades reales de movilidad en el país”. La iniciativa es coordinada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) y cuenta con la participación de científicos del Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y los centros públicos de investigación de la dependencia. También colaboran investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como instituciones aliadas como la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Roberto Capuano Tripp, coordinador del proyecto, explicó que el desarrollo de la arquitectura física del automóvil, así como los sistemas y protocolos relacionados con calidad ambiental, desempeño, durabilidad y seguridad, están a cargo del IPN y el Tecnológico Nacional de México. Señaló que el vehículo alcanza una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora, es accesible, completamente eléctrico y puede cargarse en cualquier enchufe convencional, “por lo cual cuesta muy poco operarlo, inclusive, menos que una moto”.
El proyecto contempla la fabricación de vehículos de dos y cuatro puertas, además de una unidad destinada al transporte de carga. A principios del año pasado, autoridades federales adelantaron que el modelo más económico tendría un precio aproximado de 90,000 pesos mexicanos, mientras que la versión de mayor capacidad, enfocada en el traslado de insumos, alcanzaría los 150,000 pesos.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, Sheinbaum informó que el próximo 7 de junio se darán a conocer más detalles de la iniciativa, incluidos los precios oficiales y la disponibilidad de los modelos. Por su parte, Capuano adelantó que la producción a gran escala comenzará el próximo año.










