
A pesar de que Israel y Líbano extendieron hace pocas horas el cese al fuego, el Ejército israelí atacó este 16 de mayo el sur del país, asegurando que su objetivo era «infraestructura de Hezbolá». Sin embargo, civiles y paramédicos también han resultado víctimas de los bombardeos de los últimos días. Además, Israel mantiene una franja militar en el sur de Líbano, donde ha dinamitado viviendas de cientos de libaneses desplazados por el conflicto. Hezbolá, por su parte, no forma parte del acuerdo de cese al fuego. Informa desde Beirut, nuestra corresponsal Ethel Bonet.










