
México lleva meses preparando estadios mundialistas para 2026, pero quizá una de sus canchas más increíbles existe desde hace décadas. A más de 2.700 metros de altura, dentro del cráter de un vólcan apagado de Xochimilco, cada domingo se juega fútbol. Le llaman la «cancha de los dioses». Desde el terreno, nuestro corresponsal Jorge Hurtado, nos trae la historia.










