
No es un secreto que el ministro mejor valorado del gobierno de Abinader, gracias a su gestión, es David Collado. Esta condición le otorga un capital político real, lo que lo perfila como el favorito interno del PRM para el 2028.
Sin embargo, el lastre de situaciones negativas que arrastra el gobierno del cual forma parte pesa más en las elecciones. Actualmente, la ciudadanía asocia el periodo 2024-2027 con inseguridad, alto costo de vida, apagones y casos de corrupción que surgen como el pan nuestro de cada día.
Esto hace que el probable candidato oficialista cargue con culpas ajenas y pague los «platos rotos» de una gestión en la que él no tiene vela en ese entierro.
El electorado no solo castigará o premiará al partido, sino también a la persona, y todos los números indican que, en esta ocasión, ese será David Collado.
¿Qué puede salvarlo o hundirlo de aquí al 2028? Si logra despegarse de la marca «gobierno» y venderse como «el que sí puede funcionar» gracias a su imagen de gestor eficiente, tendría una ventaja. Pero, si la crisis económica y de inseguridad no mejoran, el electorado optará por el cambio y él quedará atrapado bajo la etiqueta de «más de lo mismo». A esto se suma que, internamente en el PRM, ya hay otros nombres moviéndose.
En pocas palabras, David Collado gana en encuestas de imagen personal, pero perdería si la elección se convierte en un referéndum contra todo el gobierno. En ese escenario, no lo salvará ni el médico chino.










