
Durante una visita a las obras del salón de baile que quiere construir en la Casa Blanca, el presidente Donald Trump volvió a amenazar a Irán al afirmar que “puede que tengamos que golpearlos muy fuerte de nuevo”. Aunque aseguró estar dispuesto a que Teherán vuelva a la mesa de negociaciones, se mostró evasivo sobre el plazo concedido. Por su parte, la República Islámica prometió una nueva escalada en caso de que se reanuden las hostilidades.










