Air France y Airbus, condenadas por homicidio involuntario por el accidente aéreo más letal de Francia

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El Tribunal de Apelación de París declaró culpables el jueves 21 de mayo a Airbus y Air France por el accidente aéreo más letal en la historia de Francia, ocurrido durante el vuelo AF447, que cubría la ruta Río de Janeiro-París en el verano de 2009.

Unas 228 personas fallecieron en el accidente: 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación. El A330 transportaba personas de 33 nacionalidades, entre ellas 72 franceses y 58 brasileños, 26 alemanes, dos españoles y un argentino.

Los fiscales instaron al Tribunal de Apelación de París en diciembre de 2025 a imponer la multa máxima por homicidio involuntario corporativo, de 225.000 euros, 261.720 dólares, para cada compañía, tras un juicio de dos meses.

El valor de la multa ha sido rechazado por algunos familiares, que lo consideran excesivamente bajo en relación con la facturación de cada empresa. Pese a ello, la sentencia judicial posee un gran valor simbólico para los allegados de los fallecidos, que buscan justicia desde hace 17 años.

La fiscalía acusó a Airbus de «subestimar la gravedad de los fallos de las sondas» con las que estaba equipada la aeronave, así como de «falta de información a las tripulaciones de las compañías operadoras», lo cual «impidió que los pilotos reaccionaran como debían» en el momento del accidente, en medio de una tormenta.

Paralelamente, el ente acusador señaló a Air France por «falta de capacitación» de su personal y, al igual que al fabricante, por «falta de información a las tripulaciones sobre cómo detectar la congelación» de los sensores que causaron el accidente.

La decisión del tribunal parisino de este jueves no implicará necesariamente el fin del proceso judicial, ya que aún quedan instancias de apelación ante la máxima instancia judicial francesa, lo que podría alargar el proceso durante años.

Negligencia

Mientras volaba de Río de Janeiro a París, el 1 de junio de 2009, el vuelo AF447 de Air France dejó de emitir su señal a los radares de control aéreo.

Las cajas negras del avión de Air France fueron recuperadas en 2011 del fondo del Atlántico, a casi 4.000 metros de profundidad. Ello permitió a los investigadores publicar su informe final en 2012, en el que concluyeron que el accidente fue causado por el congelamiento de las sondas Pitot, sensores de velocidad que desorientaron a la tripulación.

Los copilotos, al tomar el control manual, elevaron el avión de forma inadecuada, lo que llevó a una pérdida aerodinámica que no supieron corregir.

Restos del vuelo 447 de Air France, Río-París, del 24 de julio de 2009, en el laboratorio del CEAT de Toulouse durante la investigación del accidente.
Restos del vuelo 447 de Air France, Río-París, del 24 de julio de 2009, en el laboratorio del CEAT de Toulouse durante la investigación del accidente. © ERIC CABANIS / AFP/Archives

No obstante, la fiscalía centró su atención en las presuntas irregularidades tanto del fabricante como de la aerolínea. 

«Ni una sola palabra de consuelo»

Para inculpar a las compañías ante el tribunal, la acusación tuvo que demostrar no solo que incurrieron en negligencia, sino también reunir evidencia para comprobar cómo ese comportamiento desencadenó el desastre.

Un tribunal de primera instancia había absuelto a las dos empresas en 2023, tras determinar que ambas habían actuado con negligencia, pero que no existía prueba alguna de un vínculo causal.

Tanto Airbus como Air France han insistido en todo momento en su inocencia al sostener que «los factores humanos fueron determinantes», en palabras de la defensa del fabricante de aviones.

Alain Bouillard, investigator-in-charge of flight Air France 447 safety investigation from French agency Bureau of Enquiry speaks on the AF447 Rio-Paris plane flight black boxes on May 12, 2011.
Alain Bouillard, investigador del caso del vuelo 447 de Air France, habla sobre las cajas negras del AF447 Río-París, el 12 de mayo de 2011. © MEHDI FEDOUACH, AFP

Los fiscales del caso, Rodolphe Juy-Birmann y Agnès Labreuil, afearon a las empresas su actitud con los allegados de las víctimas. «No hubo nada, ni una sola palabra de consuelo sincero. Es una defensa de granito. Una sola palabra resume todo este circo: indecencia», remarcaron en los alegatos finales.

El proceso de apelación iniciado en 2025 implicó un nuevo juicio completo con una revisión exhaustiva de las pruebas, según la normativa del sistema francés.

A modo de premonición, el fiscal Rodolphe Juy-Birmann lanzó en noviembre de 2025 que «la condena arrojará el oprobio, un descrédito sobre estas dos empresas» y «debe resonar como una advertencia».

Con información de Reuters, EFE y medios locales

Air France y Airbus, condenadas por homicidio involuntario por el accidente aéreo más letal de Francia
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