
Mientras los ciudadanos de Bolivia se abastecen de productos de la canasta familiar, que se han convertido en un lujo debido a la escasez y a los bloqueos en las vías, el Gobierno busca apaciguar las protestas. Durante el último mes, sindicatos, mineros, grupos rurales, comunidades indígenas y trabajadores del transporte han bloqueado carreteras y calles en rechazo a las medidas de austeridad del presidente Rodrigo Paz, el primer mandatario boliviano no izquierdista en casi 20 años. El descontento por el desabastecimiento también ha generado críticas hacia las protestas.










