El estrés no solo afecta la memoria, también limita tu capacidad de deducción

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Las personas expuestas de forma constante a estrés agudo no solo presentan afectaciones emocionales. Un nuevo estudio sugiere que esta condición también modifica la manera en que el cerebro procesa los recuerdos y los relaciona con información nueva. En términos prácticos, el hallazgo indica que las situaciones estresantes no solo afectan la memoria de manera general, sino que interfieren específicamente con los mecanismos que permiten conectar experiencias distintas almacenadas en la memoria para generar conocimiento nuevo.

La investigación realizada por especialistas de la Universidad de Hamburgo analizó cómo el estrés agudo puede alterar un proceso cognitivo conocido como integración de la memoria. Este mecanismo permite que el cerebro reactive y combine experiencias previas durante el aprendizaje de información nueva.


bicicleta

Una vez que hemos adquirido el equilibrio sobre los pedales, nuestro cerebro lo registra «para siempre» (o casi).


Gracias a este proceso, y bajo condiciones normales, las personas pueden relacionar eventos pasados con información reciente para deducir determinadas situaciones.

Como explica Kai Schüren, primer autor del estudio, este mecanismo permite, por ejemplo, que “si un amigo te muestra su nueva Vespa azul claro y, más tarde, ves esa misma scooter estacionada frente a la biblioteca de la universidad, podrías inferir que está estudiando dentro”.

Estudios previos ya habían demostrado que esta capacidad depende en gran medida del hipocampo, una región cerebral clave en los procesos de memoria que además contiene una gran cantidad de receptores sensibles a los mediadores del estrés.

Con base en esta relación, los investigadores diseñaron un experimento para determinar cómo el estrés agudo podía afectar la capacidad del hipocampo para integrar información previa y realizar inferencias.

El estrés y su relación con la capacidad de deducción

El equipo evaluó a 121 adultos mediante técnicas de resonancia magnética funcional, una herramienta que permite observar en tiempo real la actividad cerebral, así como análisis de similitud representacional, una metodología utilizada para comparar patrones neuronales y determinar si distintos recuerdos se integran o permanecen almacenados como experiencias separadas.

El experimento se desarrolló en varias etapas, de acuerdo con el artículo publicado este mes en Science Advances. Durante la primera jornada, los participantes memorizaron una serie de parejas de imágenes en las que la fotografía de un animal se asociaba con un rostro o un paisaje. Estas asociaciones fueron denominadas AB.

Al día siguiente, aproximadamente la mitad de los participantes fueron sometidos a una situación breve de estrés agudo, mientras que el resto permaneció en una condición de control.

Posteriormente, ambos grupos aprendieron nuevas asociaciones clasificadas como BC. En esta fase, los participantes observaron imágenes de animales (parcialmente relacionadas con las aprendidas en la sesión previa) emparejadas con figuras tridimensionales. Finalmente, los investigadores evaluaron la capacidad de los participantes para inferir relaciones indirectas entre A (los rostros o paisajes) y C (las figuras tridimensionales).

De manera hipotética, una persona pudo haber memorizado el primer día una pareja de imágenes formada por un gato y una playa. Durante la segunda sesión, aprendió una relación entre la imagen del felino y una pirámide. Si el hipocampo funcionaba correctamente, el resultado esperado era que, en la etapa final, el participante lograra asociar la pirámide con el paisaje de playa.

Gracias a las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética, los científicos observaron que las fotografías de animales, los rostros, las escenas y las figuras tridimensionales activaban tres distintas regiones del hipocampo. Con esta información concluyeron que, en el grupo sometido a estrés, la capacidad de inferencia disminuyó de manera significativa.

De forma específica, el estudio mostró que estas personas tuvieron mayores dificultades para relacionar indirectamente los elementos A y C en comparación con el grupo de control. A nivel cerebral, los investigadores identificaron que el estrés reducía la reactivación de recuerdos previos en el hipocampo durante el aprendizaje de nueva información. En otras palabras, mientras aprendían las asociaciones BC, los participantes sometidos a estrés recuperaban con menor intensidad las asociaciones AB almacenadas previamente.

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