Alrededor del 40% de los casos de cáncer en el mundo podrían prevenirse, de acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo sostiene que este panorama sería posible mediante la adopción de estilos de vida más saludables, campañas de vacunación amplias contra ciertos patógenos, políticas orientadas a mejorar la calidad ambiental y la creación de entornos laborales, alimentarios y urbanos que favorezcan el bienestar y la actividad física.
La conclusión surge de un análisis elaborado por la OMS y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), cuyo objetivo fue determinar qué proporción de los nuevos diagnósticos de cáncer registrados en 2022 estuvo vinculada con factores de riesgo modificables. Entre ellos se incluyeron hábitos personales como el tabaquismo, el consumo de alcohol, la lactancia materna insuficiente, el sobrepeso y la obesidad, así como factores externos relacionados con la contaminación del aire, la exposición a radiación ultravioleta y diversas sustancias peligrosas presentes en algunos espacios de trabajo. Además, por primera vez, el estudio incorporó nueve infecciones asociadas con distintos tipos de cáncer.
En total, los investigadores analizaron 36 tipos de cáncer en 185 países utilizando datos de GLOBOCAN, una de las principales bases de referencia mundial sobre estadísticas de esta enfermedad.
El equipo trabajó con información sobre exposición a factores de riesgo correspondiente a 2012, debido a que entre el contacto con dichos factores y el desarrollo del cáncer suele existir un periodo de latencia que puede prolongarse durante varios años. Posteriormente, los científicos calcularon las llamadas “fracciones atribuibles a la población”, un indicador que permite estimar qué proporción de casos podría evitarse si un riesgo específico fuera eliminado.
Los resultados mostraron que, de los 18.7 millones de nuevos diagnósticos de cáncer registrados en 2022 a nivel global, cerca de 7.1 millones estuvieron relacionados con factores modificables. Esto equivale al 37.8% del total de casos detectados ese año.
André Ilbawi, jefe del equipo de la OMS para el control del cáncer y uno de los autores del estudio, afirmó que “este es el primer análisis global que demuestra cuánto riesgo de cáncer proviene de causas que podemos prevenir”.
La investigación también reveló que los cánceres de pulmón, estómago y cuello uterino concentraron casi la mitad de todos los casos prevenibles tanto en hombres como en mujeres.
Sin embargo, la carga fue considerablemente mayor entre la población masculina. En los hombres, 4.3 millones de casos, equivalentes al 45.4% del total, estuvieron asociados con riesgos prevenibles. En contraste, entre las mujeres la cifra alcanzó 2.7 millones de diagnósticos, lo que representó el 29.7%.
Entre los principales factores prevenibles identificados en los hombres destacaron el consumo de tabaco, responsable del 23% de los casos; las infecciones, con un 9%; y el consumo de alcohol, con un 4%. En las mujeres, las infecciones representaron el 11% de los nuevos diagnósticos, seguidas del tabaquismo con un 6% y del índice de masa corporal elevado con un 3%.
Isabelle Soerjomataram, subdirectora de la Unidad de Vigilancia del Cáncer de la IARC y autora principal del trabajo, señaló que “abordar estas causas prevenibles representa una de las oportunidades más valiosas para reducir la carga mundial del cáncer”.
Prevenir el cáncer por regiones
En un informe publicado en 2024, la OMS estimó que para 2050 los casos de cáncer aumentarán un 77% en todo el planeta, lo que se traducirá en aproximadamente 35 millones de nuevos diagnósticos anuales. Aún así, la posibilidad de prevenir estos casos varía significativamente entre regiones.
El estudio de la IARC, publicado este año en Nature, concluyó que la incidencia de cáncer prevenible en mujeres osciló entre el 24% en el norte de África y Asia occidental, y el 38% en África subsahariana. En el caso de los hombres, la incidencia más alta se registró en Asia oriental, con un 57%, mientras que la más baja se observó en América Latina y el Caribe, con un 28%.











