La tasa de desocupación rompió una sucesión de aumentos y se redujo al 5,8% en la más reciente medición del departamento de estadísticas. La cifra se conoce un día después de que la Cámara de Diputados aprobara una enmienda constitucional para reducir el número máximo de horas de trabajo semanal.
Con 6,3 millones de desempleados cerró Brasil el trimestre comprendido entre febrero y abril de 2026. En otras palabras, el 5,8% de la fuerza laboral se encontraba sin empleo al término del trimestre móvil.
El dato interrumpió tres mediciones consecutivas al alza, según el Gobierno. En concreto, bajó tres décimas frente al trimestre finalizado en marzo y cayó a su menor nivel para este periodo desde que empezaron los registros, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía e Historia (IBGE).
El índice de informalidad, entre tanto, fue del 37,2% de la población ocupada, un leve descenso respecto al 37,3% del cierre anterior.
Primer paso hacia la reducción de la semana laboral
La primera economía de América Latina busca unirse a otros países de la región que han reducido la jornada laboral, luego de que la Cámara de Diputados aprobara el miércoles 27 de mayo una enmienda constitucional que establece un máximo de 40 horas en cinco días.
La propuesta goza de gran popularidad de cara a las elecciones presidenciales de octubre. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección, la impulsó y la ha promovido en repetidas ocasiones, sin éxito hasta el momento.
Actualmente, los brasileños trabajan cinco días de ocho horas y cuatro horas en un sexto día, para un total de 44 horas. La enmienda constitucional eliminaría la semana laboral de seis días sin reducir el salario de al menos 37 millones de personas.
Además, garantizaría dos días consecutivos de descanso de 24 horas cada semana, preferiblemente sábados y domingos.
Tras la votación de la Cámara de Diputados el miércoles por la noche, la propuesta fue enviada a la Cámara Alta, que no ha fijado fecha para su votación y podría realizar cambios antes de una eventual aprobación de Lula.
Latinoamérica se embarca hacia menos horas laborales
México, Chile y Colombia han optado por acortar la semana laboral, mientras que Argentina impulsa la dirección opuesta bajo el mandato del presidente Javier Milei.
México planea reducir gradualmente su semana laboral de 48 horas a 40 para 2030, mientras que Chile ya adoptó una semana laboral de 40 horas sin reducir los salarios. Y en Colombia, este año entra en plena vigencia la disminución gradual de 48 a 40 horas.
En tanto, la reforma laboral de Argentina extiende la jornada laboral máxima de ocho a doce horas y elimina el pago de horas extras, medidas que, según los sindicatos, favorecen a los empresarios.
Con EFE, Reuters y AP










