
Cientos de migrantes de Bangladesh se refugiaron en un puesto de control fronterizo en el estado de Bengala Occidental, en India, con la esperanza de volver a casa, luego de que las autoridades indias ordenaran la creación de los llamados “centros de detención para extranjeros aprehendidos”. El Partido Popular Indio del primer ministro Narendra Modi llegó al poder en el estado a principios de mayo con la promesa de “detectar, eliminar y deportar” a los migrantes irregulares, una medida que trunca los planes de miles de personas.










