Australia solo recibirá submarinos de propulsión nuclear de segunda mano de Estados Unidos como parte de un acuerdo para “simplificar” el pacto AUKUS, una medida que el ministro de Defensa, Richard Marles, calificó este domingo 31 de mayo como “rentable”.
Las dos naciones —junto con el tercer socio de su pacto de seguridad, el Reino Unido— se reunieron en el Diálogo Shangri-La de Singapur, que congrega a altos cargos de defensa y expertos de unos 45 países.
En virtud del acuerdo AUKUS de 2021, se espera que Canberra reciba al menos tres submarinos de propulsión nuclear de la denominada “clase Virginia” de Washington en un plazo de 15 años.
El Gobierno australiano esperaba recibir dos submarinos de segunda mano y uno nuevo, pero los países anunciaron el sábado que los tres serán ahora buques en servicio procedentes de la flota de la Armada de Estados Unidos.
Cuando se le preguntó por qué Canberra solo iba a recibir ahora equipos de segunda mano, Marles, que también es viceprimer ministro, explicó el domingo a los periodistas que resultaría más rentable.
“En el contexto de una empresa muy complicada, debemos dar prioridad a la simplicidad”, afirmó el funcionario, quien añadió que los submarinos serán además del mismo modelo.
“No puedo dejar de destacar la importancia que esto tiene, tanto para los submarinistas que los manejan como para el personal que trabaja en ellos para mantenerlos en buen estado”, indicó Marles.
“Sin duda, es rentable. Y, para que quede claro, se trata de un programa muy costoso… por lo que estamos tratando de encontrar todas las opciones rentables a medida que avanzamos en este camino”, continuó explicando el encargado de la Defensa australiana.
Una decisión unánime
En una declaración conjunta emitida el sábado, Marles, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, y el secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, confirmaron el ajuste al acuerdo sobre los submarinos.
“El viceprimer ministro y los secretarios acogieron con satisfacción el enfoque propuesto para agilizar la adquisición por parte de Australia de submarinos de la clase Virginia (VCS), simplificando la gestión de la cadena de suministro, los requisitos operativos y de mantenimiento, y maximizando la eficiencia en los costes”, indicaba una declaración conjunta.
“Este enfoque permitiría a Australia adquirir tres VCS en servicio en lugar de una combinación de variantes nuevas y en servicio”, añade la nota.
La Armada de los Estados Unidos cuenta con 24 buques de la clase Virginia, pero los astilleros estadounidenses están teniendo dificultades para cumplir los objetivos de producción fijados en dos nuevos submarinos al año.
En el país norteamericano, los críticos han cuestionado por qué Washington vendería submarinos de propulsión nuclear a Australia sin abastecer primero a su propio ejército.
El programa de submarinos AUKUS constituye el núcleo de la estrategia de defensa de Australia y podría costar hasta 235.000 millones de dólares estadounidenses a lo largo de 30 años, según las previsiones del Gobierno australiano.
Este artículo fue adaptado de su versión original en inglés










