Colombia fue a las urnas este domingo 31 de mayo para elegir al sucesor de Gustavo Petro para el período de 2026-2030. Luego de una jornada que transcurrió sin mayores incidentes y en tranquilidad, los resultados arrojaron que habrá segunda vuelta entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
El candidato de ‘Defensores de la Patria’ fue la opción más elegida por los colombianos, contradiciendo las estimaciones de las encuestadoras. Más de 10,3 millones de ciudadanos, el equivalente a 43,74%, votaron por el ultraderechista.
Por su parte, el hombre del izquierdista ‘Pacto Histórico’, partido del presidente Gustavo Petro, obtuvo el 40,90%, quedando detrás de su adversario por menos de 700.000 votos. En contrapartida terminó muy por encima de la tercera opcionada, Paloma Valencia, que apenas sacó el 6,92% (algo más de 1,6 millones de sufragios).
Conn este resultado, Carlos Moreno, profesor de Ciencia Política de la Universidad Pontificia Javeriana, considera que ambos equipos de campaña, tanto el del ultraderechista y el izquierdista tendrán “un reto”. “El resultado es interesante, llamativo, en algún sentido sorprendente”, afirmó a France 24.
Entre la mano dura y la continuidad del proyecto de Petro
De la Espriella, catalogado como un ‘outsider’ y con un discurso antiestablishment, tuvo una irrupción en la política colombiana y un ascenso meteórico. En su campaña evocó a los principales referentes de la derecha que gobierna a lo largo de América: Donald Trump, Javier Milei y Nayib Bukele.
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En tanto Cepeda promete la continuidad de las políticas de Petro. Tildado por los analistas como más ‘radical’ ideológicamente respecto al actual mandatario, ha sido un activista de los Derechos Humanos, en especial por las víctimas del conflicto armado, y negociador en los procesos de paz.
Su enfrentamiento legal con el exmandatario de derecha Álvaro Uribe lo escaló dentro del ‘Pacto Histórico’ y en la escena política colombiana, en general.
Petro y Cepeda siembran dudas sobre el resultado de primera vuelta
El 21 de junio próximo, los electores colombianos deberán optar por dos modelos de país antagónicos. Las semanas venideras se verán las estrategias electorales de cada bando para ganar el mayor número de votos y llegar a la Presidencia.
Las perspectivas para el balotaje comenzaron a leerse este mismo domingo con los discursos de cada candidato tras pasar a la segunda vuelta. En sus declaraciones primaron la confrontación y las descalificaciones.
El punto que calentó los ánimos fue el mensaje de Petro de que no reconocerá los resultados del preconteo de las elecciones divulgados por la Registraduría Nacional, que dieron como el más votado al ultraderechista Abelardo de la Espriella.
«Como presidente no acepto los resultados del preconteo», escribió Petro en X, donde subrayó sus cuestionamientos al sistema informático utilizado durante el proceso electoral y afirmó que únicamente reconocerá el escrutinio que emitan los jueces de la República.
En la misma línea, poco después, Cepeda dijo que espera que se aclare un “desfase” en el censo electoral para pronunciarse formalmente sobre los resultados.
“Hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral, y ese no es cualquier desfase: estamos hablando de 885.000 personas”, explicó el izquierdista, que también arremetió contra De la Espriella en su discurso.
“Es abogado de narcotraficantes y estafadores. Es un estafador de estafadores, estafador de narcotraficantes. Abelardo de la Espriella representa al fascismo mafioso”, manifestó.
En respuesta, el ultraderechista -en su mensaje poselectoral realizado en la ciudad de Barranquilla-, les advirtió a Petro y Cepeda que no intenten “desconocer la voluntad popular”.
Izquierda, derecha y «nueva derecha»: ¿qué se lee de la primera vuelta?
Con un escaso margen de ventaja a favor de De la Espriella, ambos candidatos deberán definir sus siguientes pasos en el escenario electoral. No solo las cifras de la primera vuelta le dan un guiño al ultraderechista, sino también la cercanía ideológica con la uribista Paloma Valencia, la tercera en los comicios del domingo.
Tanto ella como su padre político, Álvaro Uribe, se manifestaron rápidamente a favor de De la Espriella para el balotaje, buscando acercar a sus votantes al candidato de ‘Defensores de la Patria’.
“Se esperaba una situación más equilibrada entre los dos candidatos de la derecha, pero claramente los sectores tenían mucho temor a Cepeda y la continuidad del Pacto Histórico se decantaron por Abelardo, que acudió mucho a las emociones”, analiza el profesor Carlos Moreno.
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Por su parte, Camilo González Posso, presidente y analista de la oenegé INDEPAZ, cree que los resultados de la elección no muestran una “diferencia decisiva” y valoró los esfuerzos del candidato de ultraderecha por atraer el voto uribista.
Los movimientos de De la Espriella buscaron “canalizar toda la votación que había para la derecha (…) Abelardo hizo más campaña contra Paloma Valencia, intentando atraer a su votante que de confrontación con la izquierda”, apuntó Gonzáles Posso.
Por el lado de la izquierda, subrayó el buen desempeño de Cepeda. “Hubo un progreso para la izquierda, incluso con menos coaliciones”, resaltó. Agregó que, respecto a la primera vuelta de Petro en 2022, “hubo un incremento en la cantidad de votos. Hay un crecimiento del Pacto Histórico”.
Alejandro Chala, politólogo e investigador de la Fundación Pares, se refirió al “fenómeno” de la “nueva derecha” que crece de “forma meteórica” en América Latina.
“Nos encontramos con una disputa. Estamos en un momento de transición política. El país entendió esa disputa. Este voto demanda transformaciones institucionales profundas, ya sea de un modelo liberal o dentro de la misma propuesta de Asamblea Nacional Constituyente de Petro”, aseveró Chala.
“Hay que recordar que Abelardo se declaró antipartidos. Me parece que su voto recoge mucho cansancio en el electorado con Petro y el Pacto Histórico, pero mucho miedo de las élites y lo que pueda significar Cepeda como presidente”, replicó Moreno.
Sobre las estrategias de cara al balotaje, Moreno apuntaló que será “un desafío” para el equipo de Cepeda “reconfigurar la situación”.
La caída de Paloma Valencia ¿y del uribismo?
La candidata del uribismo estuvo muy por debajo de lo esperado en las estimaciones previas. Con menos del 7% de los votos, quedó alejada de la discusión por ingresar al balotaje y dejó una señal clara: el sector ideológico cercano a ella migró a De la Espriella.
“Se desinfló completamente Paloma. Esto significa una crisis muy grande de los partidos tradicionales que se agruparon con Paloma. Esta elección también significa el declive del liderazgo del expresidente Álvaro Uribe”, advierte González Posso.
El analista profundizó en las secuelas que pueden existir en el uribismo y el aparato de derecha después de esta decepcionante elección:
“Creo que hay una decadencia de la derecha colombiana”, dijo.
Insistió además en que aquellas organizaciones que se encolumnaron detrás de Valencia demostraron que “tienen poca capacidad de convocatoria”. “Paloma representaba una derecha muy tradicional y Abelardo representaba esa nueva derecha con un discurso antiaparato”, añadió.
Por último, González Posso catalogó como una “caída radical” el resultado del uribismo respecto a la de 2022. “El derrumbe de la candidatura de Paloma es el derrumbe de la candidatura del uribismo”, subrayó.
“Es una derrota de Álvaro Uribe, sin dudas. Pero hace unos meses puso 17 senadores”, advirtió Moreno por su lado.
El mapa electoral
El gráfico por regiones demostró que la periferia colombiana optó por el candidato oficialista; en tanto la zona andina se volcó al ultraderechista, otra evidencia de la polarización que tuvo la elección.
“El mapa es bastante parecido al de los últimos cuatro años, con el Pacto Histórico muy fuerte en los márgenes, las costas y los antiguos territorios, y Bogotá. Pero claramente esa Colombia andina se fue con Abelardo”, describió el analista Moreno. “Es una polarización territorial que se repite desde las elecciones de 2014”, agregó.
Chala describe que el mapa es un reflejo de que en “el voto por Abelardo ha calado un discurso antiinstitucional, que señala que estas (las instituciones) son distantes del votante, como en el centro del país”.
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Por su parte, González Posso opina que “hubo una modificación de proporciones a favor de Abelardo en algunos departamentos del Atlántico, eso ha hecho la diferencia”, aunque cree que estos cambios no serán “radicales”.
El presidente del INDEPAZ resaltó que ahora están en juego “dos alternativas de país”. “Es sano y está bien que quede claro que son dos alternativas distintas. Cepeda es un modelo económico y de sociedad que dice que es posible crecer con equidad, con igualdad, con redistribución del ingreso”, detalló.
“Se está dibujando una nueva Colombia que va a estar divididas en unas cosas, polarizada otras y habrá que ver cómo se ordena la gobernabilidad en los próximos cuatro años”, cerró Moreno.










