Victor Vescovo es increíble. Obtuvo el récord de la inmersión más profunda al descender 10,935 metros hasta el fondo de la Fosa de las Marianas en un sumergible. Fue el primero en bajar a lo más profundo de los cinco océanos de la Tierra. Pero también está entre las pocas decenas de personas que han completado el “Explorer’s Grand Slam”: escalar las «Siete Cumbres»: Everest, Aconcagua, Denali, Kilimanjaro, Elbrus, Vinson y Puncak Jaya; además de esquiar hacia los polos Norte y Sur. Con ello, el explorador estadounidense es el ser humano que más distancia vertical ha recorrido sin abandonar la superficie terrestre.
Eso es solo en la Tierra y sus océanos; en 2022 viajó al espacio en la misión NS-21 de Blue Origin. En sus hazañas oceánicas, su equipo de científicos asegura haber identificado más de 40 nuevas especies marinas. Para muchos, tan solo escalar el Everest sería la gran meta de sus vidas. Podríamos imaginar que ahora Vescovo pasa los días descansando en casa satisfecho con sus conquistas. No es así. Ahora entrena buceo en cavernas en el sistema de cuevas inundadas más grande del mundo, en Tulum, México.
Para una de sus misiones más conocidas, la Five Deeps Expedition, Omega desarrolló el reloj Seamaster Planet Ocean Ultra Deep Professional, “que lleva la tecnología de los relojes de buceo a un nuevo nivel”, según la página web de la empresa. El objetivo fue diseñar una pieza construida para durar y con una tecnología que sea industrializable en el futuro.
WIRED en Español conversa con Vescovo, quien compartió lo que se siente al alcanzar hitos como los suyos, además de darnos pistas sobre qué se necesita para seguir sus pasos, o caminar los propios.
Esta entrevista ha sido editada por claridad y extensión.
Victor Vescovo esquiando hacia el Polo Norte.Foto: Caladan Oceanic LLC
WIRED en Español: Tus hazañas rompen barreras. ¿Qué has aprendido sobre los límites humanos y la verdadera magnitud de la naturaleza?
Victor Vescovo: He tenido el gran privilegio de poder ir a todos esos lugares extremos, pero no soy un atleta olímpico. No tengo la inteligencia de un premio Nobel. Solo soy muy persistente y curioso. Si hay una tragedia que he visto en muchas personas es que creen estar más limitadas de lo que están. Los seres humanos son capaces de cosas absolutamente extraordinarias. Solo tienen que decidir hacer cosas extraordinarias, y generalmente encuentran la fuerza de voluntad y la fortaleza para lograrlas.
Espero que mucha más gente, al ver lo que he hecho, piense: “Yo también podría hacer algo así”. Algo que he observado en todos mis viajes por el mundo durante los últimos 40 años es que vivimos en un planeta extraordinario.











