Meliá también se va de Cuba: ¿el temor a las sanciones está erosionando la industria turística de la isla?

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La mayor operadora hotelera extranjera presente en Cuba, la cadena española Meliá Hotels, se sumó este 3 de junio a la lista de las empresas del ramo que han decidido dejar de operar en la isla, por temor a las sanciones derivadas de una orden ejecutiva del mandatario estadounidense, Donald Trump, que prohíbe las relaciones con el conglomerado militar GAESA.

En un comunicado, Meliá argumenta que la decisión obedece al “contexto geopolítico social, legal y económico» y se ha tomado «desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial, y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Ilha Bela», en referencia a su filial portuguesa, que administraba los hoteles en Cuba.

Esta medida, que tendrá “efecto inmediato” de acuerdo con el anuncio corporativo, implica el cese de operaciones de 15 hoteles, la mayoría de los cuales estaban cerrados y sin actividad como consecuencia de la asfixia energética por falta de combustible y de la «caída de la demanda que viene sufriendo», según el comunicado.

Dos hombres trasladan contenedores de agua en una carretilla frente al Capitolio de La Habana. 27 de mayo de 2026. La asfixia energética a la que se ha visto sometida la isla ha devenido en un colapso de la industria turística.
Dos hombres trasladan contenedores de agua en una carretilla frente al Capitolio de La Habana. 27 de mayo de 2026. La asfixia energética a la que se ha visto sometida la isla ha devenido en un colapso de la industria turística. AP Photo/Ramon Espinosa – Ramon Espinosa

El turismo ha sido la principal actividad comercial de Cuba desde la caída de la antigua Unión Soviética, cuando el país se abrió a la inversión extranjera para sustituir el apoyo que recibía desde Moscú, pero desde la pandemia arrastra una merma que se ha agravado por la crisis energética.

En los primeros cuatro meses de 2026, ha recibido 328.608 turistas internacionales, lo que representa 55,8% menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras la isla pasa horas cada día en casi completa oscuridad, con su infraestructura energética en estado calamitoso.

Además, Cuba no recibe suministro petrolero desde que su principal socio político, el expresidente venezolano, Nicolás Maduro, fue capturado en una operación de fuerzas élite de Estados Unidos y el Gobierno de Donald Trump amenaza con aranceles punitivos a los países que suplan la provisión de Caracas.

La decisión anunciada por Meliá fue recibida con preocupación por el Ministerio de Exteriores de España, que ha lamentado que las acciones “unilaterales” de Estados Unidos afecten los intereses de empresas españolas y agraven «la penuria humanitaria» de la población cubana, según manifestaron a la agencia EFE fuentes de la Cancillería.

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Estampida antes de la fecha límite

El retiro de Meliá es el puntillazo final para la industria turística de la isla, luego de que la segunda mayor operadora hotelera extranjera en Cuba, la también española cadena Iberostar, y la tercera, la canadiense Blue Diamond, anunciaran decisiones similares los dos días anteriores.

Iberostar informó el 2 de junio que había decidido «desvincularse de los hoteles que gestionaba con el grupo de turismo Gaviota S.A.», la rama turística de GAESA, aunque fuentes que declararon bajo anonimato le dijeron a la agencia AFP que continuaría coadministrando los hoteles que son propiedad del Ministerio de Turismo.

La sede del conglomerado militar fue construida precisamente en el mismo edificio donde funcionaba el hotel Iberostar Selection, la Torre K, aunque tanto las oficinas como el establecimiento turístico permanecen cerrados.

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¿Qué es GAESA, el conglomerado empresarial que "controla" el Estado cubano?
¿Qué es GAESA, el conglomerado empresarial que «controla» el Estado cubano? © France 24

Por su parte, Blue Diamond, una de las pocas que había expandido su presencia en la isla en los últimos años, cesó su operación un día antes, sin emitir ningún comunicado oficial.

La estampida se produce cuando faltan dos días para que venza, el 5 de junio, el plazo límite dado por la Administración Trump para cortar los vínculos empresariales con GAESA, que fue sancionada y ha sido acusada por el secretario de Estado, Marco Rubio, de funcionar como un “estado dentro del estado”.

Trump firmó el 1 de mayo una orden ejecutiva que ampliaba las facultades para la designación de figuras del liderazgo político cubano dentro de la llamada lista OFAC, e imponía sanciones secundarias a empresas que hicieran negocios con esas figuras.

Luego de esa orden, fueron incluidos en la lista de sancionados tanto GAESA como su directora, la general de brigada Ania Guillermina Lastres.

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GAESA: de nuevo en el centro de la polémica

En el ojo del huracán vuelve a estar el Grupo de Administración Empresarial S. A., un holding originalmente de industrias militares, que terminó absorbiendo desde su creación en los años 90 negocios tan distintos como turismo, banca, puertos, supermercados, estaciones de gasolina y hasta el envío de remesas familiares.

El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio ha acusado al conglomerado de funcionar como un “Estado dentro del Estado” que “no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de sus negocios para beneficio de una pequeña élite”.

Se cree que GAESA controla entre 40% y 70% de la economía cubana, por el volumen y la extensión de sus operaciones en ámbitos muy diversos, pero no hay confirmación oficial al respecto.

El martes 2 de junio, en un raro pronunciamiento público sobre la entidad, el Gobierno cubano negó las acusaciones en contra del holding y aseguró que ha contribuido al desarrollo económico y social del país.

“No es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; al contrario, ha sido una respuesta cuidadosamente elaborada y de eficacia probada frente al bloqueo económico que históricamente ha intentado asfixiar la Revolución Cubana”, afirmó el Gobierno de La Habana.

El pronunciamiento agregó que el sigilo en torno al conglomerado obedece a la necesidad de proteger sus operaciones de las sanciones estadounidenses.

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Con AFP, EFE y Reuters

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