Científicos de la UNAM identifican una nueva especie fósil de ajolote, la más antigua registrada en México

service
Compartir

Comparte este artículo

o copie el enlace

Investigadores de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza (FES Zaragoza) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificaron una nueva especie fósil de ajolote en una comunidad del estado de Hidalgo. Denominada Ambystoma quetzalcoatli, se trata de la primera especie fósil de salamandra descrita formalmente en México y del registro más antiguo conocido del género Ambystoma documentado en el país. De acuerdo con los especialistas, este descubrimiento constituye una pieza clave para comprender el origen y la evolución de la biodiversidad de la fauna mexicana actual.

El hallazgo tuvo lugar en el municipio hidalguense de Atotonilco el Grande, una región que en tiempos remotos albergó un extenso sistema lacustre de agua dulce de aproximadamente 85 kilómetros cuadrados, formado probablemente por la interrupción temporal del cauce del río Amajac. En este entorno, caracterizado por un clima templado subhúmedo, se han recuperado fósiles de numerosas plantas, diatomeas, gasterópodos, ostrácodos, escarabajos y peces. No obstante, hasta ahora los anfibios encontrados en la zona no habían sido estudiados ni descritos formalmente.


Extremidad de ajolote

Un estudio publicado en Nature revela que la clave de los ajolotes no está en la producción de una molécula, sino en su destrucción controlada. Este mecanismo le indica a una extremidad en regeneración si debe formar un hombro o una muñeca, un plan genético que podría inspirar a la futura medicina regenerativa. WIRED conversa con James Monaghan, quien ha descifrado una pieza clave de este rompecabezas biológico.


Los investigadores analizaron una docena de ejemplares de salamandras fósiles recolectados a principios de la década de 2000 por el Grupo de Investigación de Paleobotánica de la FES Zaragoza. Una parte importante de los especímenes se conservaba completa y articulada, lo que permitió realizar una evaluación anatómica detallada y obtener información precisa sobre su morfología.

Inicialmente, estos restos fueron identificados de manera preliminar como pertenecientes a una especie del género Ambystoma, grupo al que pertenecen los ajolotes modernos. Sin embargo, un equipo encabezado por los investigadores Jorge Herrera Flores y María Patricia Velasco de León retomó el estudio del material y aplicó técnicas de nueva generación, entre ellas tomografía computarizada y comparaciones anatómicas con especies actuales, para determinar con mayor precisión su identidad.

Gracias a este análisis, los especialistas concluyeron que los fósiles recuperados hace casi tres décadas correspondían a una especie completamente nueva, con diferencias anatómicas significativas respecto a los ajolotes contemporáneos.

El artículo publicado en la revista científica Palaeontologia Electronica señala que el análisis reveló rasgos distintivos en el cráneo y el esqueleto que no se observan en las especies actuales. Entre las características más relevantes destacan una abertura alargada en la parte superior del cráneo, una configuración distinta del paladar, variaciones en la disposición de algunos huesos craneales y la presencia de 17 vértebras troncales. Este último aspecto resulta particularmente relevante, ya que los ajolotes modernos poseen 16 vértebras o menos.

Para determinar con precisión la identidad de los fósiles, los autores compararon los restos con 13 especies actuales de Ambystoma, incluidas varias endémicas de México, como el ajolote de Xochimilco (Ambystoma mexicanum), además de salamandras tigre de México y Estados Unidos. Para ello recurrieron a imágenes tridimensionales y escaneos de tomografía computarizada disponibles en colecciones científicas internacionales.

Como complemento, obtuvieron esqueletos completos de salamandras modernas de la especie Ambystoma velasci, utilizados como referencia directa para comparar la forma y estructura de los huesos actuales con los de los fósiles.

Finalmente, los científicos analizaron las posibles relaciones evolutivas entre estas salamandras fósiles y las especies modernas mediante un estudio comparativo de características óseas, complementado con investigaciones previas basadas en ADN de salamandras actuales.

Imgenes del fósil de la especie de ajolote Ambystoma quetzalcoatli recin descrita en Mxico.

Imágenes del fósil de la especie de ajolote Ambystoma quetzalcoatli recién descrita en México.

Cortesía UNAM/Jorge Herrera Flores

Científicos de la UNAM identifican una nueva especie fósil de ajolote, la más antigua registrada en México
wpChatIcon
    wpChatIcon