
Israel calificó de «error» un ataque contra Líbano que dejó tres militares libaneses muertos. Las autoridades israelíes justificaron el bombardeo asegurando que atacaron un automóvil que se desplazaba de forma sospechosa hacia sus tropas, pero el Ejército libanés denunció el ataque como «violento» y el presidente Joseph Aoun acusó a Tel Aviv de actuar con impunidad.










