
Los pequeños comerciantes cuestionan los beneficios que les dejará el Mundial de Fútbol 2026, pues, a pesar de los más de 150.000 puestos de trabajo creados para el evento, el alto costo de las entradas y la inflación derivada por la guerra en Irán han obligado a los comercios a aumentar sus precios y temer que los valores exorbitantes de las boletas atraigan menos visitantes de lo esperado.










