
La Policía desplegó un operativo en Irlanda del Norte para controlar las violentas protestas antiinmigración que se produjeron en Belfast luego de que un inmigrante sudanés presuntamente apuñalara a un habitante local. El ministro de Seguridad del Reino Unido rechazó los disturbios de este 10 de junio, por segundo día consecutivo. Líderes de derecha y extrema derecha habrían instado a los manifestantes a salir a las calles.










