El anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán impulsa los preparativos para reabrir el estrecho de Ormuz el próximo viernes 19 de junio. Francia propone encabezar una operación de desminado, mientras los precios del petróleo fluctúan ante las expectativas y las dudas de que se restablezca el tráfico marítimo.
La posibilidad de que el estratégico estrecho de Ormuz vuelva a operar con normalidad el viernes ha generado expectativas en los mercados internacionales y entre las principales potencias reunidas en la cumbre del G7 en Francia.
Tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las hostilidades, varios países comenzaron a preparar mecanismos para garantizar la seguridad de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que su país está listo para actuar “muy rápidamente” con el objetivo de facilitar una reapertura pacífica de la vía marítima.
Entre las medidas contempladas figura el despliegue de activos navales especializados, incluidos buques de desminado, para garantizar que el tránsito comercial pueda restablecerse sin riesgos. Una iniciativa que ya había sido propuesta también por el Gobierno británico de Keir Starmer.
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Según explicó el mandatario francés, el portaaviones de Francia Charles de Gaulle y su grupo de combate ya se encuentran en la región y podrían intervenir en cuestión de días una vez que Estados Unidos e Irán formalicen el acuerdo anunciado por el presidente estadounidense, Donald Trump.
La reapertura de Ormuz se ha convertido en uno de los principales temas de discusión en la cumbre del G7, celebrada en la localidad francesa de Évian. Macron, anfitrión del encuentro, invitó además a los líderes de Egipto, Catar y Emiratos Árabes Unidos a participar en una sesión especial dedicada a Oriente Medio, prevista para este martes 16 de junio, en la que la situación iraní ocupará un lugar central.
El mandatario francés destacó que la prioridad es convertir el acuerdo en una realidad tangible y asegurar que el tráfico marítimo pueda reanudarse de forma estable. En ese contexto, recordó que Francia y Reino Unido impulsaron desde el inicio de la crisis una coalición internacional destinada a garantizar la seguridad de la navegación en la zona una vez existieran condiciones para un alto el fuego.
El Gobierno galo espera que una veintena de países estén dispuestos a contribuir a una eventual misión internacional para restablecer la libre circulación por el estrecho, aunque subrayó que cualquier despliegue dependerá de la voluntad y la solicitud expresa de las partes involucradas.
“Aquí está la oferta, estamos a disposición”, señaló durante un encuentro bilateral con Trump antes del inicio formal de la cumbre.
La importancia de la arteria marítima
La importancia del paso fluvial va mucho más allá del conflicto regional. Por sus aguas transita una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, por lo que cualquier alteración de su funcionamiento tiene repercusiones inmediatas sobre los mercados energéticos, y por ende, en la economía global que está estrechamente ligada a fuentes de energía como el combustible o el gas.
La reacción de los inversores fue inmediata tras las declaraciones de Trump sobre una reapertura progresiva del estrecho, los precios internacionales del petróleo registraron una caída significativa durante la jornada volviendo a mostrar un precio promedio de 82 dólares por barril, alejándose de los picos de 114 dólares que ha registrado en los momentos más tensionantes de la guerra.
Aunque para este martes, los precios del petróleo volvieron a repuntar ante la preocupación por la falta de detalles del acuerdo preliminar que pone fin a la guerra entre Estados Unidos e Irán y la constatación de que la reanudación del suministro a través del estratégico estrecho de Ormuz puede tardar más de lo previsto.
De su lado, los índices de las principales economías avanzan con fuerza con la esperanza de que el conflicto termine. Wall street y las bolsas europeas tuvieron considerables ganancias a pesar que se desconocen los detalles del acuerdo, mientras las acciones de algunas compañías del sector energético cayeron con fuerza con un solo mensaje en mente: la temporada de bonanza de altos precios del crudo se acabó y es momento de corregir el mercado.
Con información de Reuters y AFP.










