El uso de smartphones y sistemas de inteligencia artificial (IA) debe regularse con urgencia en México. Así lo sostuvo la presidenta Claudia Sheinbaum, quien aseguró que el uso excesivo y sin supervisión de estas tecnologías puede convertirse en una adicción que debe abordarse como un asunto de salud pública.
“México tiene un altísimo número de horas que las niñas, los niños y los jóvenes dedican a la pantalla, y tiene consecuencias en su salud y en la socialización. Hay estudios que muestran cómo la ansiedad en los jóvenes tiene mucho que ver con el apego a la pantalla; incluso ya en muchos lugares del mundo lo catalogan como una adicción, entonces es algo que tenemos que discutir socialmente”, señaló la mandataria durante su conferencia matutina.
La presidenta afirmó que, tras una encuesta realizada por su administración, la mayoría de las madres y padres de familia están de acuerdo con restringir el uso de smartphones en las escuelas primarias. A su juicio, esto demuestra que “el exceso de uso de las pantallas, además de los algoritmos empleados en la mayoría de las plataformas, sí representan problemas [para la población más joven]”, ya que pueden generar afectaciones en la calidad del sueño, la capacidad de concentración, la convivencia social y la salud mental.
La mandataria relató experiencias durante visitas a escuelas de educación básica, donde observó que una gran proporción de los alumnos ya posee un teléfono celular o consume contenidos en redes sociales desde los seis u ocho años. Según explicó, muchos de ellos pasan varias horas al día en plataformas como TikTok, lo que refuerza la necesidad de promover límites y hábitos digitales saludables.
Sheinbaum reiteró que las pantallas pueden generar conductas adictivas y modificar el funcionamiento del cerebro al interferir en algunos procesos fundamentales para el desarrollo. También advirtió que las dinámicas propias de las redes sociales, como la búsqueda constante de aprobación mediante “likes” o seguidores, pueden provocar ansiedad y afectar el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
“Entonces son temas indispensables en México y debemos entrar a esa discusión. Es algo sobre lo que tenemos que tomar decisiones entre todos. Habrá quienes nos critiquen y digan que es censura, pero se trata de un asunto de salud pública”, subrayó.
La necesaria regulación de la IA en México
La presidenta señaló además que el uso de sistemas de IA en distintos niveles educativos va en aumento. Citó un estudio aplicado a cerca de 1.2 millones de estudiantes universitarios y docentes que mostró niveles muy elevados de adopción de esta tecnología.
Ante este escenario, la jefa del Estado sostuvo que es necesario abrir el debate sobre la regulación de la IA en el país. “No quiere decir que no deba usarse la inteligencia artificial, pues obviamente es una herramienta muy útil, pero sí es muy importante que en México abramos esa discusión y tomemos decisiones pronto”, afirmó.
Se estima que en México más del 60% de los estudiantes y docentes de educación superior utilizan de manera cotidiana sistemas de inteligencia artificial generativa. A pesar de su creciente adopción, la comunidad universitaria reconoce la existencia de brechas en capacitación, regulación y desarrollo del pensamiento crítico que deben atenderse con urgencia para que esta tecnología se convierta en una herramienta verdaderamente útil para la formación académica.
Hasta el momento, no existe en México ninguna ley que regule la IA ni el uso de smartphones entre la población joven a escala nacional. Sheinbaum reconoció la urgencia de generar un marco normativo en la materia. Sin embargo, sugirió que su gobierno no pretende establecer restricciones tan estrictas como las leyes de Australia. Aseguró que cualquier regulación deberá surgir de un proceso de debate público en el que participen especialistas, autoridades educativas, madres y padres de familia, docentes y la sociedad en general.
La cantidad de países que buscan limitar la participación de los usuarios más jóvenes en espacios digitales y plataformas de interacción social continúa creciendo. Además de Reino Unido, Canadá anunció su intención de bloquear el acceso a redes sociales para menores de 16 años, sumándose a otras naciones como Francia, España, Dinamarca, Malasia, Noruega, India y Egipto, que han presentado iniciativas similares.
Aunque aparentemente existe consenso sobre la necesidad de intervenir, la comunidad científica aún no ha alcanzado un acuerdo definitivo sobre los efectos reales que el uso de estas plataformas puede tener a nivel social. Tampoco existe unanimidad respecto a la eficacia de las medidas restrictivas para abordar el problema.











