Arqueólogos mexicanos desenterraron ruinas antiguas con vestigios de la cultura maya, así como elementos arquitectónicos con características «nunca antes vistas», en el estado oriental de Veracruz.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el viernes este descubrimiento de «muy relevante» y aseguró que su gobierno destinará recursos para la investigación y restauración.
El yacimiento incluye una plataforma cuyos flancos lucen piedras de forma circular, distintas de los restos hallados hasta la fecha en esa región de México.
También se encontró un monolito que muestra a un personaje con posibles rasgos mayoides, detalló el Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH).
«Es un hallazgo único, no se tiene antecedentes», dijo a los periodistas Lino Espinoza García, arqueólogo del INAH y uno de los coordinadores del sitio Campo Viejo, en la localidad de Coatepec.
Los restos prehispánicos, que datan del periodo Clásico Temprano, entre 200 y 600 d.C., incluyen una plataforma construida con lajas y piedra caliza, adornada con líneas o figuras similares a cuadrados, además de las piedras circulares.
Tales atributos no son propios de la región ni se habían registrado previamente, precisó el INAH en un comunicado.
Es «una estructura muy particular», aseveró Alberto Vázquez, el otro arqueólogo responsable del sitio.
«No tenemos registro hasta el momento de una correlación con otros lugares».
El monolito mide 1,88 metros de alto, 1,47 metros en su punto más ancho y 68 centímetros en el más estrecho.
La piedra tiene grabada una escena de carácter simbólico, según los expertos.
«Son dos personajes que están solicitando algo, están con una jícara recibiendo algo, creemos que es un líquido. Obviamente en ese ámbito es un líquido divino, creemos que sería agua», detalló Espinoza.
El arqueólogo presume que la imagen podría corresponder a la época de una gran sequía en la región, lo que explica que dos personajes de élite, uno de ellos con rasgos mayas, aparezcan recibiendo el fluido de una entidad divina.












