
El gobierno de EE UU se ha asociado con Colossal Biosciences, la empresa dedicada a la desextinción con sede en Texas, para crear un repositorio nacional de material genético de especies en peligro de extinción y amenazadas. Esta iniciativa se produce en un momento en que la administración Trump está tomando medidas para debilitar las protecciones de las especies en peligro de extinción, incluida una reciente decisión de suspender dichas protecciones para ampliar las perforaciones de petróleo y gas en alta mar.
Un repositorio criogénico
En colaboración con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU, los científicos pretenden recoger células, tejidos reproductivos y ADN de las más de 2,300 especies vegetales y animales de EE UU y de todo el mundo que están protegidas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Las muestras se criopreservarán y almacenarán en el laboratorio de Colossal en Dallas, y se distribuirán copias de las mismas por todo el país.
La empresa, que el año pasado aseguró haber creado cachorros vivos de lobo gigantesco, llevará a cabo la secuenciación genética de las muestras y pondrá los datos a disposición de investigadores y conservacionistas. En el marco de esta colaboración, el gobierno federal será el propietario de las muestras.
“Queremos recopilar tantas muestras de especies como podamos”, propone Ben Lamm, director ejecutivo y cofundador de Colossal.
Colossal está proporcionando kits de recogida para que sus socios sobre el terreno puedan tomar muestras de sangre, piel y otros tejidos. Lamm afirma que la recogida ya ha comenzado.
“Esta colaboración aúna la experiencia científica del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE UU y el ingenio del sector privado para desarrollar nuevas herramientas que puedan ayudar a recuperar especies, preservar recursos genéticos críticos y fortalecer el futuro de la conservación de la vida silvestre”, resalta el secretario del interior, Doug Burgum, en un comunicado. (El Servicio de Pesca y Vida Silvestre, que forma parte del Departamento del Interior, no respondió a una solicitud de más detalles sobre la colaboración).
Las muestras podrían usarse para rescatar una especie al borde de la extinción
El Servicio de Pesca y Vida Silvestre ya lo hizo cuando clonó el hurón de patas negras (uno de los mamíferos más amenazados de América del Norte) utilizando células criopreservadas de un hurón que murió en la década de 1980. Anunciado en 2021, fue el primer caso de clonación de una especie en peligro de extinción en Estados Unidos. El “Frozen Zoo” de la San Diego Zoo Wildlife Alliance proporcionó la muestra para ese trabajo.
Bajo la administración Trump, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre ha propuesto cambios importantes en la histórica Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973 que podrían reducir las protecciones para las plantas y los animales en riesgo. Los cambios propuestos tendrían en cuenta consideraciones económicas y de seguridad nacional a la hora de determinar los hábitats protegidos y eliminarían una “norma general” que otorga automáticamente a las especies amenazadas las mismas protecciones estrictas que a las especies en peligro de extinción.
A principios de este año, el presidente Donald Trump convocó al denominado “God Squad” (un grupo de altos cargos de la Administración, entre los que se encuentra Burgum) para valorar si se debían eludir las protecciones de las especies en peligro de extinción en el Golfo de México. El grupo, que se ha reunido solo en contadas ocasiones desde la creación de la Ley de Especies en Peligro de Extinción, decidió conceder exenciones a las empresas de perforación de petróleo y gas de la región. (Los ecologistas demandaron al Gobierno por esta decisión.)











