
El presidente estadounidense, Donald Trump, puso fin a la cumbre de la OTAN en Ankara con un tono diferente al que usó esa misma mañana. Aunque durante la jornada acusó a España de ser «un socio terrible» y «una causa perdida» y arremetió contra los demás países por no involucrarse en su guerra con Irán, el mandatario concluyó la cita con un discurso en el que destacó la unidad y el «amor» del bloque. Un informe de nuestro corresponsal Adrià Rocha.











