El artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara dejó Cuba rumbo a Miami, Florida, este sábado 18 de julio, luego de recibir el permiso estadounidense conocido como parole humanitario y tras haber completado una pena de cinco años de cárcel que organizaciones defensoras de Derechos Humanos consideraron una persecución política. El líder del Movimiento San Isidro salió del Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana en un vuelo hacia Miami operado por American Airlines, según informaron personas cercanas al opositor.
La salida del artista, de 38 años, se produjo después de varios días de incertidumbre sobre su paradero. Sus allegados denunciaron que permaneció bajo custodia estatal en un lugar no revelado desde el 7 de julio, dos días antes del cumplimiento oficial de su condena. La activista Anamely Ramos confirmó posteriormente que Otero Alcántara había abandonado la isla y que su llegada a Estados Unidos marcaba el inicio de una nueva etapa en el exilio.
La liberación del artista ocurre en medio de una larga disputa entre el gobierno cubano y sectores opositores dentro y fuera del país. Para sus seguidores, su caso simboliza la situación de cientos de presos políticos cubanos; para las autoridades de La Habana, los condenados por las protestas de 2021 fueron procesados por delitos comunes y no por sus posiciones políticas.
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Un viaje al exilio
Otero Alcántara viajó este sábado después de que Estados Unidos aprobara su permanencia por motivos humanitarios. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó posteriormente su llegada al país y afirmó que el artista había sido víctima de una condena injusta.
“El único ‘delito’ de Otero Alcántara fue negarse a guardar silencio y utilizar su arte para exigir las libertades fundamentales”, señaló Rubio en un comunicado.
El funcionario no precisó el lugar donde se encuentra actualmente el artista ni la hora exacta de su llegada, pero destacó el papel de la diplomacia estadounidense para facilitar el traslado.
Antes de abandonar Cuba, Otero Alcántara había cumplido cinco años de prisión en la cárcel de máxima seguridad de Guanajay, en el oeste de la isla. Fue condenado por delitos de desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos nacionales de carácter continuado, cargos derivados de sus actividades públicas y artísticas.
Anamely Ramos explicó que el artista aceptó finalmente el exilio como una vía para continuar con su trabajo creativo y activista. Según la activista, durante su tiempo en prisión el artista fue privado de desarrollar plenamente sus proyectos y de convivir con sus seres queridos.
A su llegada a Miami, uno de sus primeros deseos fue visitar la Ermita de la Caridad, santuario dedicado a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, para dejar una ofrenda de agradecimiento. Ramos explicó que Otero Alcántara llevaba consigo desde la isla una imagen religiosa rota, un símbolo que, según ella, representa la necesidad de reconstruir aquello que ha sido quebrado en Cuba.
‘El encierro del Movimiento San Isidro valió la pena porque hubo un cambio en la conciencia cívica’
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Símbolo del Movimiento San Isidro
Luis Manuel Otero Alcántara se convirtió en una de las voces más reconocidas del movimiento artístico y opositor cubano en los últimos años. Como cofundador del Movimiento San Isidro, impulsó acciones culturales críticas con las restricciones a la libertad de expresión en Cuba.
El artista fue detenido el 11 de julio de 2021, cuando intentaba sumarse a las protestas antigubernamentales que sacudieron el país ese día, las mayores movilizaciones contra el gobierno cubano en varias décadas. Su arresto y posterior condena generaron críticas internacionales y llamados para su liberación.
La organización Amnistía Internacional lo reconoció como preso de conciencia, mientras que en 2021 la revista estadounidense Time lo incluyó en su lista de las 100 personas más influyentes del mundo.
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Durante su encarcelamiento, las autoridades cubanas rechazaron que su condena estuviera relacionada con su activismo político y sostuvieron que había cometido delitos tipificados en la legislación nacional. El gobierno cubano también ha defendido que otros detenidos tras las protestas de 2021 fueron procesados por actos violentos o alteraciones del orden público.
El caso de Otero Alcántara se convirtió además en uno de los puntos recurrentes de tensión diplomática entre Washington y La Habana, junto con el del rapero opositor Maykel Castillo, conocido como “Osorbo”, quien cumple una condena de ocho años de prisión.
Tras su llegada a Estados Unidos, Otero Alcántara prevé reunirse con medios de comunicación, organizaciones, amigos y personas interesadas en conocer su experiencia. Según Ramos, el artista quiere comprender el entorno del exilio cubano y dialogar sobre el futuro de la isla.
“Quiere escuchar, aprender, compartir lo vivido durante estos años y conversar sobre el futuro de Cuba”, señaló la activista en un comunicado difundido en redes sociales.
La salida del artista ocurre después de que sus seguidores presentaran un recurso de habeas corpus ante el Tribunal Provincial Popular de La Habana, preocupados por la falta de información sobre su situación tras el cumplimiento de su condena.
Ramos recordó que, aunque la salida de Otero Alcántara representa una victoria para sus allegados, cientos de presos políticos permanecen en las cárceles cubanas. “Detrás quedan cientos de presos políticos y un pueblo entero atravesando quizás el peor momento de su historia”, afirmó.
Con EFE y Reuters











