
Otra particularidad de IMAX es su relación de aspecto, 10:7, casi cuadrada y apenas un poco más ancha que alta. Esta proporción aprovecha el campo de visión vertical humano: al proyectarse en una pantalla tan alta, la imagen se extiende por encima y por debajo del espectador, y el cerebro termina «eliminando» los límites de la pantalla. De ahí la sensación de estar dentro de la película.
Filmar un largometraje completo en este formato es, sin embargo, muy costoso. Por eso hoy en día pocas cintas se filman y proyectan íntegramente en IMAX, y ya no quedan tantos proyectores en el mundo capaces de manejarlo correctamente.
Por si fuera poco, la mayoría de las salas que hoy se anuncian como «IMAX» no proyectan realmente en el formato IMAX original. Se trata de instalaciones de Digital IMAX, con pantallas más pequeñas, proyectores digitales convencionales y una relación de aspecto de 1.90:1, bastante distinta al 1.43:1 casi cuadrado del verdadero IMAX de 65mm. La diferencia es tan notoria que algunos aficionados y periodistas las apodan «LieMAX» («IMAX mentiroso»), ya que conservan el nombre por razones de marca y licencia, pero no la experiencia que lo hizo célebre.
¿Y La Odisea?
La Odisea de Christopher Nolan fue filmada totalmente en película analógica IMAX de 65mm. Como ya hemos visto, una cosa es la cámara y la película, pero otra muy distinta es la pantalla y el proyector que la presenta. Entonces, dependiendo del cine al que asistas, podrás disfrutar entre el 100% de la imagen filmada y poco menos del 60%. La diferencia es abismal.
IMAX Analógico (70mm)
Es la calidad máxima, que se obtiene con proyectores IMAX que dan una proporción casi cuadrada y la pantalla va desde el suelo hasta el techo de la sala. Esta es la que hace verdadero honor a la épica y la que equivale a los 18K. Aquí puedes ver el 100% de lo que filmó Nolan. ¿El problema? Apenas hay unas 40 salas en todo el mundo capaces de manejar este formato. Lamentablemente, no hay ninguna de estas salas en España ni en ningún país de América Latina que proyecten películas comerciales.
IMAX con Láser (GT Laser, proporción completa)
Existe también una versión digital que conserva la proporción completa de IMAX, conocida técnicamente como IMAX con Láser o GT Laser. Aquí ya no hay película de por medio (se proyecta con dos proyectores láser 4K), por lo que pierdes la textura analógica del celuloide, pero mantienes la relación de aspecto original de 1.43:1, la misma que la del IMAX de 70mm. Tampoco se puede ver La Odisea en nuestros países en este formato, cuyas pantallas son considerablemente más altas que las de un cine convencional.
LieMAX («IMAX» Digital de proporción 1.90:1)
Se trata del formato más común en complejos comerciales “IMAX” y la proporción es de 19:10. Por ende, es en realidad una pantalla más ancha y menos alta que el IMAX real y, para los puristas, no es realmente IMAX. En este formato la imagen es recortada por arriba y abajo de cerca del 24%. Si vas al cine “IMAX” en España o Latinoamérica, estás asistiendo a una LieMAX.
Scope (Panorámica 2.39:1)
Este es el formato de la industria cinematográfica al que estamos acostumbrados; es la pantalla ancha clásica que está en casi todos los cines. Con él te perderías cerca del 40% (40.2 para ser exactos) del fotograma original. Tiene una proporción de 12:5. Aquí solo recibes el 59.8% de lo que capturaron las cámaras de Nolan. Es importante, sin embargo, notar que el encuadre en la filmación se realiza para que toda acción principal y relevante quede dentro de este porcentaje de película.
35mm (Proyección analógica clásica)
Tiene la mismas proporciones que el formato anterior, con la diferencia de que la proyección conserva la textura y el grano clásicos de la película. En términos muy generales, es la equivalencia entre escuchar música digital vs. un disco de vinilo. No es tan “nítida” como los sistemas digitales.
Así que, ya sabes, cuando veas La Odisea en IMAX, investiga bien dónde la miras para saber cuánto te puedes estar perdiendo.










