
El cielo naranja se ha convertido en parte del paisaje de varios países europeos. Los incendios forestales en Francia ha obligado al Gobierno a realizar la que podría ser la mayor evacuación en tiempos de paz del país, adaptando centros de exposiciones y deportivos en refugios temporales. En España, miles de hectáreas de la comunidad de Madrid han sido arrasadas por las conflagraciones y también han obligado a miles de personas a dejar atrás sus pertenencias y refugiarse en otras poblaciones.









