Este 8 de septiembre se publicaron dos resultados relacionados con las matemáticas, aunque en escenarios muy distintos. Por un lado, OpenAI presentó una posible solución generada por inteligencia artificial (IA) para uno de los siete Problemas del Milenio; por otro, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) 2025, que mostró un deterioro en matemáticas y lectura entre los países de la OCDE.
Los Problemas del Milenio son siete desafíos que el Clay Mathematics Institute seleccionó entre algunos de los problemas matemáticos más difíciles sin solución. Hasta ahora, solo uno ha sido resuelto (la Conjetura de Poincaré, en 2002). Ahora, OpenAI afirma haber encontrado una posible respuesta para Navier-Stokes, un problema que busca entender el comportamiento natural de fluidos como el agua y el aire. La propuesta aún debe pasar por una revisión independiente. WIRED explicó la disputa sobre el crédito científico que rodea al anuncio.
Por su parte, PISA 2025 evaluó a más de 760,000 personas de 15 años de 91 países y economías. Una de cada cinco entre los países de la OCDE obtuvo resultados bajos en matemáticas, lectura y ciencias, y el promedio en matemáticas cayó a su nivel más bajo desde 2003, cuando esta área fue evaluada por primera vez como materia principal de PISA.
Las dos noticias coinciden en un momento particular: la IA empieza a abordar los problemas matemáticos más difíciles que conocemos y, al mismo tiempo, ya forma parte de las aulas donde una parte de la población estudiantil todavía tiene dificultades con habilidades básicas.
La IA ya forma parte del aprendizaje
Por primera vez, PISA preguntó cómo el alumnado utiliza los chatbots de IA para aprender. Las respuestas muestran que su uso está extendido, aunque los resultados en matemáticas cambian considerablemente entre países. En la región latinoamericana, Colombia registra uno de los porcentajes más altos de uso semanal, con 56%, mientras 29% alcanzó al menos el nivel 2 de matemáticas. En Argentina, más de la mitad, 52%, recurre a estas herramientas cada semana y 24% llegó a ese nivel en la prueba.
Por su parte, México se encuentra cerca del promedio de la OCDE en uso de IA, con 47%, y 30% de la población evaluada alcanzó el nivel 2. España presenta otro panorama: 67% llegó a ese nivel y 54% dijo utilizar chatbots semanalmente para aprender.
PISA considera el nivel 2 como una referencia básica. Incluye habilidades como representar con matemáticas una situación sencilla, comparar dos rutas o convertir precios entre monedas. Se trata de conocimientos que permiten avanzar hacia problemas más complejos.
La IA también está presente en distintas partes del trabajo escolar. Los adolescentes que participaron dijeron recurrir a ella para buscar información sobre un tema, resumir lecturas o preparar textos y, en varios de estos usos, los países mencionados superan el promedio de la OCDE.
Entender lo que responde un chatbot
PISA 2025 estrenó una evaluación sobre aprendizaje en el mundo digital. La prueba pidió usar herramientas computacionales para buscar soluciones y dividir problemas complejos en pasos más pequeños. Casi dos tercios alcanzaron el nivel esperado, aunque solo la mitad mostró también conocimientos básicos en matemáticas, lectura y ciencias.
Entre quienes usan IA con frecuencia para aprender, quienes habían practicado en clase cómo evaluar la información generada por estas herramientas tendieron a obtener mejores resultados en ciencias. La OCDE aclara que esto no demuestra una relación de causa y efecto, pero señala que enseñar a revisar de forma crítica las respuestas de la IA puede ayudar a aprovechar mejor estas herramientas.













