Si abres una nota con el lápiz, entrarás directamente al modo de edición, con una barra de herramientas en la parte superior. Desde ahí puedes elegir el tipo de lápiz, el color, el grosor del trazo y otras opciones para escribir o dibujar. La interfaz de edición me pareció muy bien resuelta: es sencilla, pero mantiene a mano los controles que realmente necesitas.
Otro elemento que me gustó de la interfaz de la Note A1 es el Inspiration Space. Permite recortar fácilmente un fragmento de texto de cualquier documento, incluidas páginas web, guardarlo y convertirlo automáticamente en texto editable para reutilizarlo después o aplicarle alguna de las herramientas de IA integradas. Es una de las mejores funciones de recortar y guardar que he probado desde que dejé de usar Evernote.
Lo que menos me convenció fue el sistema de gestión de archivos. Funciona, pero tiene algunas decisiones poco intuitivas. Por ejemplo, no encontré la forma de abrir una nota en modo de lectura y cambiar después al modo de edición sin salir de ella. Para hacerlo, hay que cerrar la nota, volver al menú principal y abrirla de nuevo en modo de edición.
La interfaz podría ser más intuitiva. Tuve que consultar el manual para averiguar cómo abrir dos documentos uno junto al otro, una función que en otros dispositivos Android suele resolverse simplemente arrastrando y soltando.
Una nota sobre versiones anteriores
Curiosamente, pese a ser una gran empresa que cotiza en bolsa, TCL lanzó la Note A1 a través de Kickstarter. Aunque, a juzgar por la cantidad de unidades que distribuyó entre influencers de YouTube, la compañía ya contaba con un buen número de tabletas disponibles. Si buscas reseñas de las primeras versiones financiadas en Kickstarter, verás que muchos usuarios se quejaban de la escasa disponibilidad de aplicaciones, la ausencia de Google Play Store y la necesidad de instalar apps por vías alternativas, como F-Droid o Aurora Store.
La Note A1 que probé, y que actualmente se vende en las principales tiendas, ya incluye Google Play Store, por lo que descargar aplicaciones resulta mucho más sencillo. Acceder a ellas puede ser algo incómodo porque se acumulan en el menú lateral, pero con un poco de personalización del lanzador es fácil mantener las más importantes al alcance.
Para comprobarlo, también instalé F-Droid y Aurora Store, y ambas funcionaron sin problemas. Eso sí, si Google sigue adelante con sus planes actuales para Android, las aplicaciones instaladas mediante F-Droid podrían dejar de funcionar en algunos dispositivos el próximo año.
Competencia
Fotografía: Scott Gilbertson
Hay dos alternativas claras. La primera es una tableta con pantalla E Ink. Si buscas una experiencia de escritura lo más parecida posible al papel, E Ink sigue siendo la mejor opción. A cambio, tendrás muchas más limitaciones para ver videos o usar redes sociales. Si prefieres conservar buena parte de esa sensación de escritura, pero también quieres utilizar el dispositivo como una tablet Android convencional, la Note A1 resulta más versátil.














