
El 50% de líderes empresariales ya observa pérdida de habilidades cognitivas en sus organizaciones
El uso frecuente de inteligencia artificial (IA) comienza a generar una nueva preocupación dentro de las empresas: la llamada “deuda cognitiva”, un deterioro progresivo de habilidades como el pensamiento crítico, el juicio y la capacidad para definir problemas.
Así lo indica un estudio de Boston Consulting Group (BCG) que encontró que la mitad de 70 líderes empresariales encuestados ya observa pérdida de capacidades en sus organizaciones y más del 60 % considera que el fenómeno podría convertirse en una amenaza material durante los próximos tres a cinco años.
La investigación When Everyone Uses AI, Companies Risk Losing Critical Skills advierte que la dependencia excesiva de estas herramientas puede convertir un problema individual en un fenómeno colectivo de “desaprendizaje distribuido”.
La alerta comienza con aceptar las respuestas de la IA
Cerca del 90 % de los ejecutivos consultados identifica como primera señal de alerta la aceptación de resultados generados por IA sin someterlos a cuestionamiento.
Según Gonzalo Montón, partner de BCG, las capacidades consideradas más importantes para el desempeño empresarial a largo plazo —como el juicio, la toma de decisiones, la comprensión y definición de problemas, el pensamiento creativo y el razonamiento causal— son precisamente algunas de las que enfrentan mayor riesgo de deterioro.
Una herramienta puede producir rápidamente un texto, análisis, imagen o código, pero la decisión sobre qué problema debe resolverse, qué riesgos asumir y qué resultado tiene sentido para una organización continúa dependiendo del criterio humano.
La IA transformará más tareas que empleos
Otro estudio de BCG, AI Will Reshape More Jobs Than It Replaces, analizó 1,500 roles que representan unos 165 millones de empleos en Estados Unidos.
Entre el 50 % y 55 % de esos puestos podrían ser rediseñados durante los próximos dos o tres años, mientras que entre el 10 % y 15 % podría desaparecer en un período de cinco años o más.
El análisis plantea que por cada empleo con riesgo real de eliminación, entre tres y cinco puestos cambiarán debido a la incorporación de IA.
El rediseño tampoco implica necesariamente automatización completa. En profesiones como contabilidad, programación y redacción, las tareas repetitivas de entrada pueden ser las primeras en automatizarse, mientras aumentan las responsabilidades que requieren supervisión, manejo de excepciones y toma de decisiones.
Oficios y profesiones mantienen ventajas frente a la automatización
El estudio señala que 43 % de los empleos analizados presenta una automatización relevante, mientras el 57 % restante tiene menor exposición debido a factores como el trabajo físico, la interacción humana o decisiones difíciles de estructurar.
Entre los perfiles relativamente protegidos figuran electricistas, gasfiteros, cirujanos y rescatistas, así como pediatras, terapeutas, docentes, enfermeras y trabajadores sociales.
También conservan una ventaja los profesionales que ejercen juicio senior, como abogados que diseñan estrategias, arquitectos de software y líderes empresariales que deben decidir con información incompleta.
La experiencia contextual, la empatía, la escucha activa y el liderazgo aparecen entre las capacidades que la IA puede apoyar, pero no sustituir completamente.
El desafío: utilizar IA sin delegarle el pensamiento
Para las empresas, el reto no consiste necesariamente en frenar la adopción de inteligencia artificial, sino en evitar que su uso debilite las capacidades que sustentan las decisiones.
El enfoque propuesto pasa por formular preguntas antes de pedir respuestas, contrastar los resultados y evitar aceptar automáticamente la primera solución generada por una herramienta.
La advertencia de BCG apunta así a una transformación del trabajo en la que aprender a utilizar IA será solo una parte de la preparación profesional. El desafío central será conservar la capacidad humana para pensar, cuestionar, interpretar y decidir cuando la tecnología ofrezca respuestas cada vez más rápidas.












