“A las puertas de Europa”: miles de migrantes esperan en Ceuta conocer su destino

service
Compartir

Comparte este artículo

o copie el enlace

A lo lejos, las precarias tiendas de campaña hechas con cañas, alineadas unas junto a otras, parecen formar parte de una escena veraniega, el sábado 15 de agosto, en una de las playas de Ceuta, enclave español situado en el norte de África. De ellas salen risas y humo.

Pero al acercarse, la imagen es completamente distinta: ropa hecha jirones, pies descalzos y cuerpos agotados por el camino.

Aquí nadie ha venido a pasar unas vacaciones junto al mar.

Personas que llegaron los días 30 y 31 de julio —durante una ola migratoria en la que más de 70.000 personas cruzaron la frontera entre Marruecos y Ceuta— permanecen varadas a la espera de una decisión legal. Cada una tiene su propia historia y sus propias expectativas, pero todas terminaron en el mismo lugar: la playa El Trampolín.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Imagen de portada: © France 24

Lo primero que llama la atención es la mezcla de idiomas y nacionalidades. Junto a migrantes del Magreb y del África subsahariana conviven bangladesíes, egipcios, argelinos, iraquíes, indios, palestinos, sirios y yemeníes.

En la playa, las tiendas parecen estar organizadas por nacionalidades. Están construidas con cañas, retazos de tela y materiales rudimentarios. En su interior casi no hay nada: algunas pertenencias personales y pedazos de cartón utilizados para dormir.

Leer tambiénAutoridades marroquíes dispersan a migrantes que intentaban cruzar la frontera hacia Ceuta

La ropa se lava en el mar y los recursos esenciales, como el agua y los alimentos, se comparten. A su alrededor, vehículos policiales permanecen estacionados vigilando la zona.

Más de dos semanas después de que decenas de miles de migrantes cruzaran la frontera, casi todos se han marchado. Sin embargo, unas 2.000 personas siguen en Ceuta.

Migrantes en la playa El Trampolín de Ceuta, en una imagen del 1 de agosto de 2026.
Migrantes en la playa El Trampolín de Ceuta, en una imagen del 1 de agosto de 2026. © JORGE GUERRERO / AFP

Un solo sueño: Europa

Bajo una de esas tiendas, Kamara, un nigeriano de 35 años, acaba de preparar su primera comida después de pasar casi 24 horas sin comer.

Pedir limosna y la ayuda de algunas personas solidarias le permiten conseguir cada día algo de comida o unos pocos euros con los que comprar algo para calmar el hambre.

Con tristeza en la voz, le cuenta al periodista arabófono de France 24: “Estoy cansado de toda esta situación, pero no considero que regresar a Marruecos sea una opción. Me quedaré aquí hasta que decidan qué va a pasar con nosotros”.

Kamara, como cientos de migrantes del África subsahariana que se encuentran en la playa, pasó años en Marruecos antes de dirigirse a Ceuta a finales de julio. Años de espera y luego un viaje que lo llevó hasta una playa europea, aunque todavía no hasta la vida con la que soñaba.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Imagen de portada: © France 24

La situación del senegalés Mamadou no es muy diferente: el mismo recorrido, la misma ambición y el mismo sufrimiento. Presentó una solicitud de asilo y asegura que sabe que Marruecos ya no lo recibirá. Pide a las autoridades españolas que asuman su responsabilidad y garanticen una acogida digna y una vida decente, en lugar de la existencia errante que lleva actualmente.

“Ahora tengo 35 años, pero siento que mi vida se está esfumando. Veo a personas de mi edad que tienen trabajo, viajan libremente y llevan una vida normal, mientras yo vivo en medio de un sufrimiento que aumenta día tras día”, relata.

A pesar de todo, todavía tiene un sueño. Quiere llegar a la otra orilla, a Francia, donde vive su hermano. Un hermano que le habla de París, de sus luces y de sus oportunidades laborales.

El problema, sostiene, ya no es solamente llegar a Europa, sino la incertidumbre sobre lo que vendrá después:

“¿Cuánto tiempo voy a quedarme aquí? ¿Aceptarán mi solicitud de asilo? ¿Podré continuar mi camino? ¿O me obligarán a regresar a Marruecos? No tengo la menor idea”.

“Seguimos sufriendo”

Abdelmajid, un joven yemení, nadó cerca de ocho kilómetros por el mar para llegar a Ceuta. Lo impulsaba un único sueño: Europa. Llegó al enclave español un día antes de la gran ola migratoria y allí descubrió una realidad muy distinta de la que había imaginado.

“Cuando comenzaron los acontecimientos del 30 y 31 de julio, los migrantes fueron sacados del centro de acogida de la ciudad y yo terminé en la calle, sin refugio”, explica.

Desde entonces vive en condiciones difíciles, bajo una tienda, durmiendo en la calle, bajo el sol y lejos de su familia.

Yemen vive una guerra y las condiciones más elementales para una vida digna no existen: no hay agua, ni electricidad, ni seguridad”, continúa.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Imagen de portada: © France 24

Abdelmajid se aferra a la esperanza de regularizar su situación y de que su solicitud de asilo sea examinada, lo que, espera, le permitiría obtener protección.

No muy lejos de él, los egipcios Tarek y Ramadan cuentan un largo viaje a través del norte de África: de Egipto a Libia, luego a Túnez y Argelia, hasta finalmente llegar a Marruecos.

Para Tarek, ninguna etapa del recorrido fue sencilla:

“En Libia estuvimos expuestos a la violencia, a disparos y a situaciones que dejaron profundas huellas en nosotros. Y hoy seguimos sufriendo”.

“Algunos de nosotros intentamos llegar a la frontera más de una vez. Recorremos largas distancias a pie hasta acercarnos a las vallas fronterizas, después regresamos y volvemos a intentarlo”, añade.

Tarek pide que se examine su situación y que les den una oportunidad de vivir lejos de ese camino que los ha dejado exhaustos.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

2026-08-07 18:08 Crisis en Ceuta: ciudadanos dan cobijo a menores migrantes no acompañados
Imagen de portada: 2026-08-07 18:08 Crisis en Ceuta: ciudadanos dan cobijo a menores migrantes no acompañados © France 24

Ramadan, por su parte, asegura que el número de egipcios que llegaron a Ceuta es considerable y calcula que son unas 55 personas. Todos tienen el mismo objetivo: “buscar una vida mejor, trabajar y asegurarse un futuro más estable”.

Algunos dejaron atrás a sus esposas e hijos, mientras sus familias en Egipto siguen desde lejos las noticias sobre su situación.

“Nos aferramos a la esperanza de regularizar nuestra situación y continuar el camino hacia Europa”, afirma Ramadan, quien describe unas condiciones difíciles, con personas que llevan días o semanas esperando, sin dinero y en medio de una incertidumbre absoluta sobre su futuro.

Leer también¿El Mossad es responsable de la crisis migratoria en Ceuta?

Comunicaciones imposibles con las familias

Aunque la gran mayoría de los migrantes que llegaron a Ceuta son hombres, también hay un número considerable de mujeres jóvenes que arriesgaron sus vidas. Entre ellas está Sabah, una marroquí de 18 años que espera en una larga fila para recibir la única comida diaria distribuida por la Cruz Roja.

Tuvo relativamente más suerte: consiguió una plaza dentro del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta (CETI), donde puede permanecer bajo techo, lejos de las tiendas.

La angustia se refleja en su rostro: “Todavía no sabemos qué va a pasar conmigo. No poder comunicarme con mi familia aumenta mi miedo y mi tristeza”. A eso se suma, dice, la dificultad de adaptarse a una ciudad que no conoce.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Ceuta: las historias detrás de una frontera que desafía a Europa. Montaje realizado por France 24.
Imagen de portada: Ceuta: las historias detrás de una frontera que desafía a Europa. Montaje realizado por France 24. © France24

“¿Qué piensan hacer con nosotros?”

Sabri, un joven tunecino, llegó a Marruecos hace unos ocho meses. A finales de julio cruzó la frontera con la esperanza de que Ceuta fuera también para él una puerta de entrada a Europa. Pero el sueño chocó con la realidad: hambre, sed y una espera cuyo final desconoce.

Pide una respuesta clara de las autoridades: “¿Qué piensan hacer con nosotros?”. Una pregunta que puede parecer “simple”, pero que, según subraya, “para mí lo significa todo”.

“¿Van a expulsarnos? ¿O van a trasladarnos a otros centros dentro de España?”, se pregunta.

Archivo: un grupo de migrantes regresa a Marruecos desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad autónoma española de Ceuta, escoltado por soldados de infantería españoles, el 2 de agosto de 2026
Archivo: un grupo de migrantes regresa a Marruecos desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad autónoma española de Ceuta, escoltado por soldados de infantería españoles, el 2 de agosto de 2026 © Henry Nicholls / AFP

Rachid, de 45 años, vive esa misma dura realidad desde que llegó a Ceuta el 27 de julio. Desde entonces, asegura, atraviesa una tragedia cotidiana.

Comer una sola vez al día se ha convertido en algo habitual. Come únicamente para calmar el hambre. Incluso intentó regresar a Marruecos, pero se lo impidieron porque no tiene nacionalidad marroquí.

La paradoja es que su llegada a Ceuta, que para él representaba el comienzo de una vida mejor, terminó convirtiéndose en un callejón sin salida.

“Vine buscando una sociedad más organizada, más avanzada y más libre, pero me encontré con unas condiciones que me llevaron a pensar en regresar a Argelia”.

Y va aún más lejos: “A mis hermanos marroquíes que puedan regresar a su país les aconsejo que lo hagan, en lugar de quedarse viviendo en estas condiciones”.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Migrantes intentan cruzar la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, 30 de julio de 2026.
Imagen de portada: Migrantes intentan cruzar la frontera entre Marruecos y el enclave español de Ceuta, 30 de julio de 2026. © Antonio Sempere, AP

Una situación excepcional

Las historias se multiplican en Ceuta. Los idiomas, los países de origen y los caminos recorridos son diferentes para cada persona, pero hay algo en lo que todos coinciden: llegar a Ceuta no significó el final del viaje.

Para algunos, el recorrido había comenzado años antes, desde Sudán, Yemen, Nigeria, Egipto, Túnez o Argelia, pasando por Libia, Marruecos y otros países.

Para otros, el verdadero sufrimiento comenzó después de llegar.

Descubrieron que existen otras fronteras que no aparecen en los mapas: los procedimientos legales, la espera de las decisiones de las autoridades, la falta de alojamiento, el hambre y el miedo a lo desconocido.

Mientras esperan medidas rápidas por parte de las autoridades españolas, activistas de organizaciones no gubernamentales intentan contribuir a garantizar los derechos y la dignidad de los migrantes, entre otras cosas proporcionándoles recursos esenciales como agua y alimentos.

FOTO DE ARCHIVO: Migrantes hacen cola para recibir alimentos básicos de la ONG local Media Luna Blanca en una zona industrial donde duermen, en medio de las recientes travesías masivas de migrantes a pie y por mar desde Marruecos hacia territorio español, en Ceuta , España, 6 de agosto de 2026.
FOTO DE ARCHIVO: Migrantes hacen cola para recibir alimentos básicos de la ONG local Media Luna Blanca en una zona industrial donde duermen, en medio de las recientes travesías masivas de migrantes a pie y por mar desde Marruecos hacia territorio español, en Ceuta , España, 6 de agosto de 2026. REUTERS – Violeta Santos Moura

Mohamed Sano, abogado especializado en migración y asilo en Madrid, considera que las condiciones de vida de los migrantes en Ceuta requieren una “intervención urgente”. Según explica, tanto las autoridades españolas a nivel nacional como las de Ceuta se enfrentan a una situación excepcional “para la que, hasta el momento, no parece haber soluciones inmediatas que permitan gestionarla”.

En ese mismo sentido, el abogado Bassim Salem, especialista en migración y asilo, explica que la situación de los migrantes no marroquíes varía según su nacionalidad y sus circunstancias particulares, y que cada expediente deberá ser examinado individualmente.

Leer tambiénEspaña establece controles fronterizos con Italia en medio de la disputa por el caso de Ceuta

Solicitudes de asilo

Mohamed Sano afirma que “toda persona tiene derecho a solicitar asilo”, aunque presentar una solicitud no implica necesariamente que vaya a ser aceptada. La decisión corresponde a la administración encargada de inmigración y a las autoridades competentes, después de estudiar cada caso.

También señala que la existencia de una guerra o un conflicto en el país de origen puede ser un factor a la hora de aceptar una solicitud de asilo, pero no constituye una garantía automática.

Bassim Salem precisa que las solicitudes de asilo incluyen exámenes médicos y controles de seguridad —como verificaciones de identidad y de antecedentes policiales—, además de una evaluación de las necesidades de protección. Esta última busca determinar si una persona que huyó de su país de origen tiene derecho a recibir protección.

Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio.

Ceuta y Melilla: ¿por qué hay dos ciudades españolas en África? Montaje realizado por France 24
Imagen de portada: Ceuta y Melilla: ¿por qué hay dos ciudades españolas en África? Montaje realizado por France 24 © Jon Nazca, Reuters

En cuanto a las personas procedentes de países que la Unión Europea clasifica como “países de origen seguros”, sus posibilidades de que la solicitud sea aceptada pueden ser “limitadas”. En caso de rechazo, pueden quedar sujetas a procedimientos de retorno a sus países de origen o a un tercer país, de acuerdo con los acuerdos vigentes.

El respeto de los derechos humanos

Según ONG marroquíes, esta crisis migratoria sin precedentes provocó la muerte de más de 141 personas, muchas de ellas ahogadas.

Para quienes permanecen en Ceuta, “la situación sigue siendo extremadamente difícil”, afirma Ramsès Mohamed Azoumik, activista de la asociación Elin, que trabaja desde hace 21 años con migrantes y refugiados en Ceuta.

A su juicio, “ni las autoridades españolas ni las autoridades de Ceuta han ofrecido hasta ahora una solución que garantice a estas personas unas condiciones mínimas para una acogida digna”.

El activista reclama, ante todo, “que se respeten los derechos y la dignidad de estas personas, que puedan acceder a los procedimientos legales y que dispongan de agua, alimentos y un lugar adecuado donde permanecer”.

Desde la playa El Trampolín, Europa ya no está geográficamente muy lejos. Pero aunque los migrantes que allí se concentran consiguieron cruzar la frontera, todavía no han alcanzado la vida con la que soñaban.

Este artículo fue adaptado de su versión original en árabe.

“A las puertas de Europa”: miles de migrantes esperan en Ceuta conocer su destino