
Ratko Mladić murió a los 85 en la prisión de la Haya. El llamado ‘carnicero de Bosnia’ estuvo prófugo durante 16 años tras dirigir una limpieza étnica contra población no serbia que terminó con la vida de miles de personas. Mládic fue acusado de genocidio, arrestado en 2011 y condenado a cadena perpetua en 2017.













