AIRD exige mano dura y apoya control de Aduanas hacia Haití

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Piden sancionar irregularidades en el comercio de carga hacia la frontera

Santo Domingo.– El comercio transfronterizo entre República Dominicana y Haití enfrenta un punto de inflexión. Ante las constantes quejas sobre distorsiones en la zona, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) decidió cerrar filas con la Dirección General de Aduanas (DGA), respaldando contundentemente los nuevos y más estrictos controles al tránsito de mercancías hacia el territorio haitiano. El mensaje del sector productivo es uno solo: se necesita tolerancia cero contra el mercado negro y reglas claras para proteger las operaciones legítimas.

Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, actuó como vocero de esta postura. En sus declaraciones, advirtió que para salvaguardar la competitividad de las empresas dominicanas, la coordinación entre Aduanas y el resto de las agencias de seguridad estatales no es opcional, sino una urgencia. El dirigente industrial dejó claro que el sector exige que los procedimientos de tránsito internacional dejen de ser un área gris.

«Para el sector industrial es fundamental que los procedimientos que deben cumplirse en relación con el tránsito hacia Haití estén claramente definidos y que, de igual manera, lo estén las sanciones aplicables a quienes incumplan la normativa vigente», enfatizó Pujols. A su juicio, solo castigando las irregularidades con el peso de la ley se podrá frenar el daño a quienes operan cumpliendo sus obligaciones fiscales.

Pero, ¿qué implican exactamente las nuevas reglas del juego? Aduanas puso sobre la mesa un paquete de medidas restrictivas y de ordenamiento logístico. Desde ahora, cualquier operación de tránsito de carga deberá solicitarse con un mínimo de 24 horas de antelación. Además, se estableció un horario límite inflexible para la salida de los furgones hacia Haití, complementado con un reforzamiento de la supervisión física y la custodia aduanera.

Frente a este escenario, la AIRD apostó por el pragmatismo. La entidad recordó que ya existen normativas sobre la inspección y trazabilidad de las cargas; el reto real radica en la ejecución diaria. Para evitar que la burocracia frene las exportaciones formales, Pujols propuso establecer canales institucionales de comunicación que operen prácticamente en tiempo real.

Según el ejecutivo, este diálogo permanente evitará sorpresas. Si las empresas saben exactamente qué esperan las autoridades, y si el Gobierno comprende la realidad operativa de los exportadores, será mucho más fácil anticipar cuellos de botella en los pasos fronterizos.

Al final, la cúpula industrial celebró la postura implacable de la DGA. “Confiamos en que este será un objetivo compartido por todas las instancias gubernamentales con incidencia en la frontera domínico-haitiana”, remató Pujols, marcando la pauta de lo que debería ser el nuevo estándar comercial binacional.

AIRD exige mano dura y apoya control de Aduanas hacia Haití