El caso de Lindsay Clancy: ¿asesinato a sangre fría o psicosis posparto?

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El 24 de enero de 2023, Lindsay Clancy hizo una orden de comida a un restaurante y le pidió a su esposo que fuera a buscarla, así como un medicamento para su hija mayor, Cora. Mientras él cumplía la encomienda, ella mató a sus tres niños – de 5 años, 3 años y 8 meses-, se cortó a sí misma con un cuchillo y saltó desde una ventana para acabar con su vida.

Un jurado de nueve hombres y tres mujeres sigue sin poder decidir si la enfermera obstétrica de 36 años, ahora paralizada parcialmente tras su intento de suicidio, tiene responsabilidad penal en la muerte de los niños.

La Fiscalía describe la forma metódica con la que planeó sacar a su esposo Patrick de la casa antes de estrangular a los niños en el sótano como una evidencia de que estaba completamente consciente de sus acciones.

El juez William Sullivan se dirige al jurado durante una sesión del juicio a Lindsay Clancy en Plymouth, Massachusetts, el 20 de agosto de 2026.
El juez William Sullivan se dirige al jurado durante una sesión del juicio a Lindsay Clancy en Plymouth, Massachusetts, el 20 de agosto de 2026. AP Photo/Josh Reynolds – Josh Reynolds

La defensa argumenta que la mujer padecía de psicosis posparto, una rara condición de salud mental que se presenta en uno o dos de cada 1.000 casos, que la hizo desconectarse de la realidad, experimentar alucinaciones, delirios y un grave trastorno de sueño, y derivó en el fatal desenlace.

De hecho, Lindsay y su ahora exesposo Patrick (quien ha afirmado que la perdona, porque conoce el calvario por el que pasó la mujer sin un diagnóstico definitivo) han demandado a los proveedores de salud por lo que estiman que fue un trato inadecuado de su caso clínico.

Aun después de haber deliberado durante 17 horas a lo largo de cuatro jornadas, y tras escuchar a 80 testigos y examinar 300 piezas de evidencia, los miembros del jurado le dijeron este 1 de septiembre al juez William Sullivan que se encuentran en un punto muerto, incapaces de llegar a una decisión unánime.

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Archivo. Mucho se sabe de la depresión posparto, un trastorno que afecta a 1 de cada 100 mujeres; sin embargo el panorama cambia cuando se habla de la psicosis posparto.
Imagen de portada: Archivo. Mucho se sabe de la depresión posparto, un trastorno que afecta a 1 de cada 100 mujeres; sin embargo el panorama cambia cuando se habla de la psicosis posparto. © EFE

Los jurados deben determinar si Clancy es culpable de asesinato en primer grado, con lo cual sería condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. En caso de ser absuelta, tendría que ser evaluada y derivada a una institución psiquiátrica si se determina que es un peligro para otras personas.

Pero si el jurado sigue sin poder llegar a un acuerdo sobre su responsabilidad penal, el juicio podría declararse nulo. Los cargos quedarían firmes y sería necesario comenzar de nuevo todo el proceso, con la elección de un nuevo jurado.

El juez Sullivan agradeció a los miembros del jurado su servicio, pero les recordó los muchos recursos con los que han contado para llegar a una conclusión y les pidió: “Salgan de nuevo, teniendo en cuenta todas las instrucciones que les di y continúen con sus deliberaciones en este momento”.

Se espera que los 12 miembros vuelvan a reunirse el 2 de septiembre para seguir discutiendo.

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¿Un diagnóstico errado con desenlace fatal?

Clancy y su defensa no han negado que ella estranguló a los niños con bandas elásticas para ejercicios mientras su esposo estaba fuera, pero ella se declaró no culpable del cargo de asesinato, porque argumenta que actuó en medio de un episodio de psicosis posparto que nunca fue diagnosticado adecuadamente.

La mujer ha insistido en que “una voz” le indicó: «Esta es tu última oportunidad. Mata a los niños para que puedas suicidarte tú misma», como declaró su abogado Kevin Reddington, en un esfuerzo por relacionar el comportamiento de Lindsay con una crisis de salud mental.

Tanto su exesposo Patrick como otros familiares directos han descrito el pobre estado mental en el que se encontraba la acusada en los meses antes de que diera muerte a sus hijos, mientras los profesionales de la salud que la atendieron, y que fueron entrevistados a lo largo del juicio, no coinciden con el diagnóstico de psicosis posparto.

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Lindsay Clancy mira a su abogado Kevin Reddington, el día en que el jurado en su juicio por asesinato le comunicó al juez Sullivan que no podían llegar a un veredicto, en Plymouth, Massachusetts, EE. UU., 1 de septiembre de 2026.
Imagen de portada: Lindsay Clancy mira a su abogado Kevin Reddington, el día en que el jurado en su juicio por asesinato le comunicó al juez Sullivan que no podían llegar a un veredicto, en Plymouth, Massachusetts, EE. UU., 1 de septiembre de 2026. © via Reuters – Greg Derr

Ana Isaza, psiquiatra y psicoterapeuta que conversó con France 24 para entender este padecimiento, explicó que el mismo “no es muy frecuente, pero sí es muy riesgoso, precisamente, por los resultados que puede llegar a tener, porque se asocia con suicidio o daño hacia los hijos”.

“La madre empieza a salirse de la realidad. Comienza con una alteración total del sueño, no duerme incluso si su hijo está descansando o alguien lo está cuidando. Adicionalmente, empieza a experimentar alucinaciones y a tener delirios, creencias falsas que empiezan a generar cambios de conducta y de las emociones”, explicó.

“A pesar de que es poco frecuente, podemos identificarla rápidamente, porque es como si la persona se saliera completamente de sí. Los que han vivido esto con familiares perciben una mirada fría, dificultad para mantener conversaciones coherentes”, describe Isaza.

La experta explica que se le considera una enfermedad mental severa y que hay una predisposición mayor “en personas con antecedentes de enfermedades mentales, especialmente las que generen síntomas psicóticos, como el trastorno afectivo bipolar”, que Clancy había padecido en el pasado.

El abogado defensor Kevin Reddington muestra una fotografía de la familia Clancy antes de los asesinatos durante los alegatos finales en el caso del triple homicidio de Lindsay Clancy en el Tribunal Superior de Plymouth, en Plymouth, EE. UU., el 27 de agosto de 2026.
El abogado defensor Kevin Reddington muestra una fotografía de la familia Clancy antes de los asesinatos durante los alegatos finales en el caso del triple homicidio de Lindsay Clancy en el Tribunal Superior de Plymouth, en Plymouth, EE. UU., el 27 de agosto de 2026. © via Reuters – Greg Derr

“Sí es llamativo que el niño más pequeño tenía ocho meses (el del parto que derivó en el padecimiento, Callan), así que los síntomas debieron haber sido identificados mucho antes, a menos que no haya una buena red de apoyo, una protección social adecuada, que pudiera hacer la lectura de este comportamiento”, apuntó Isaza.

La especialista apunta que los errores de diagnóstico más frecuentes son confundir una depresión posparto con un síndrome ‘baby blue’ o tristeza del bebé (episodios de llanto, irritabilidad y cambios de humor que mejoran rápidamente sin necesidad de tratamiento), pero que “en la psicosis es mucho más difícil cometer errores, porque los síntomas son muy notorios”

Una conclusión a la que jamás se llegó

Los profesionales a los que acudió Clancy nunca determinaron que ella padeciera este trastorno.

«Esto podría ser ansiedad posparto. Y quería familiarizarla con los síntomas, para que los anotara y pudiera informármelos», declaró en el juicio Rebecca Jolotta, una enfermera psiquiátrica especialista en salud perinatal que atendió a Clancy de forma remota.

El abogado defensor, Reddington, cuestionó a Jennifer Tufts, la psiquiatra principal de Clancy, una profesional que atendió a la mujer apenas un mes después de terminar su residencia y que en 14 sesiones de telemedicina entre septiembre de 2022 y enero de 2023, ajustó en repetidas ocasiones su medicación.

El abogado defensor Kevin Reddington muestra una fotografía de la familia Clancy antes de los asesinatos durante los alegatos finales en el caso del triple homicidio de Lindsay Clancy en el Tribunal Superior de Plymouth, en Plymouth, EE. UU., el 27 de agosto de 2026.
El abogado defensor Kevin Reddington muestra una fotografía de la familia Clancy antes de los asesinatos durante los alegatos finales en el caso del triple homicidio de Lindsay Clancy en el Tribunal Superior de Plymouth, en Plymouth, EE. UU., el 27 de agosto de 2026. © via Reuters – Greg Derr

En total, Lindsay Clancy consumió 13 prescripciones diferentes, entre antidepresivos, benzodiacepinas, hipnóticos y antipsicóticos.

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Las dosis fueron ajustadas unas 30 veces, muchas de ellas a solicitud de la paciente, que se sentía incómoda con los efectos secundarios.

Aunque, según sus familiares, acudió a urgencias en varias ocasiones pidiendo ser internada porque temía hacer daño a sus hijos, solo fue hospitalizada en una ocasión. Diecinueve días después de ser dada de alta, mató a los pequeños e intentó suicidarse.

Ninguno de los profesionales que la atendió (la mayoría de ellos de forma virtual) asomó el diagnóstico de psicosis posparto, porque aseguran que la mujer nunca manifestó propensión a dañarse a sí misma o a los niños.

Patrick Clancy, exesposo de Lindsay Clancy, presta juramento antes de testificar en el juicio por la muerte de sus hijos en Plymouth, Massachusetts, el 29 de julio de 2026.
Patrick Clancy, exesposo de Lindsay Clancy, presta juramento antes de testificar en el juicio por la muerte de sus hijos en Plymouth, Massachusetts, el 29 de julio de 2026. David L. Ryan/Pool The Boston Gl – David L. Ryan

Pero tampoco conversaron con sus familiares -que sí la escucharon hablar de las “voces”- y los registros de al menos uno de ellos muestran que Lindsay reportó «pensamientos intrusivos que nunca antes había tenido».

“La psicosis posparto es una emergencia médica que requiere atención por urgencias y un manejo individualizado, como si fuera un infarto cardiaco o un derrame cerebral”, explicó la psicóloga especialista en atención perinatal Paola Martínez.

En el caso de Clancy, al menos una de las profesionales que la atendió, la enfermera psiquiátrica Julie Paul, llegó a determinar que padecía “ansiedad”, que identificó como “muy habitual” en el periodo posparto, y se limitó a recetarle Prozac, un antidepresivo.

Con EFE, Reuters, AP y medios locales

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