Al menos dos muertos por ataques rusos en Ucrania, mientras Kiev y Moscú amenazan con recrudecer la guerra

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Pocos lugares en Ucrania parecen exentos de sufrir un golpe repentino de un dron o un misil enviado por el Kremlin.

Al menos dos civiles perdieron la vida y seis más resultaron heridos este miércoles 2 de septiembre en Dnipro, una ciudad del centro de Ucrania, según informaron funcionarios locales.

El ataque tuvo lugar en un almacén de alimentos de una cadena minorista, según detalló Oleksandr Hanzha, jefe de la administración militar regional de Dnipropetrovsk.

El Ejército ruso ha atacado recientemente otros depósitos de alimentos, lo que ha repercutido en estantes vacíos en algunos supermercados, como parte de una campaña militar contra instalaciones civiles, que funcionarios ucranianos describen como un intento de perturbar la vida cotidiana y minar la moral pública.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, lamentó en redes sociales que «la respuesta del mundo y de sus líderes más influyentes ante esta última escalada de ataques rusos ha sido demasiado escasa» e insistió en la necesidad de más recursos para la defensa aérea del país, así como en sanciones contra Rusia y un «aumento significativo de la producción de armamento».

Rusia disparó durante la noche dos misiles balísticos, dos misiles lanzados desde aviones y 174 drones de ataque, según la fuerza aérea ucraniana. Aproximadamente la mitad de los drones eran propulsados por reacción, más difíciles de interceptar, que están siendo usados por Moscú cada vez con mayor frecuencia.

Las regiones de Kiev y Odessa fueron las más afectadas por los últimos ataques, perpetrados horas después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, declarara a última hora del martes que había ordenado a sus fuerzas que prepararan la nueva campaña de ataques «masivos».

Las autoridades de la región de Odessa, en el sur de Ucrania, informaron de daños en un edificio residencial de 24 plantas por un ataque que destruyó apartamentos en varios pisos e hirió a ocho personas, entre ellas un niño.

El envío de drones y misiles contra instalaciones eléctricas en la misma región dejó sin electricidad a más de 350.000 hogares, según las autoridades locales.

En Járkiv, miles de personas también se quedaron sin electricidad tras un asedio ruso que dejó algunos heridos, mientras que, en Jersón, un edificio utilizado por los servicios de emergencia y la policía resultó dañado, según el balance de Zelenski.

Este miércoles fue el séptimo día consecutivo del asedio ruso contra Ucrania, aunque el último bombardeo no fue tan intenso como en días anteriores.

Del otro lado del conflicto, las defensas aéreas rusas destruyeron 130 drones ucranianos lanzados durante la noche sobre 11 regiones, así como sobre la península ucraniana anexionada de Crimea y el mar Negro, según informó el miércoles el Ministerio de Defensa de Rusia. 

La ofensiva causó la muerte de dos personas y dejó 16 heridos en la región fronteriza rusa de Belgorod, detalló el gobernador interino Alexander Shuvayev, quien añadió que las fuerzas ucranianas atacaron la región 140 veces en el transcurso de 24 horas.

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Los drones a reacción trastocan la cotidianidad en Kiev

Unas 11 personas resultaron heridas este miércoles en Kiev a causa de un enjambre de drones rusos que se estrellaron contra edificios residenciales y universitarios en el centro de la ciudad.

La ofensiva aérea golpeó a una universidad mientras los estudiantes estaban en clase, lo que obligó a unos 160 alumnos a buscar refugio bajo tierra, según declaró el presidente Volodímir Zelenski.

Por las calles de Kiev aún se escuchaban fuertes explosiones durante la mañana mientras las defensas aéreas interceptaban los drones que se aproximaban.

Aunque se han lanzado en pequeñas cantidades, los drones han trastocado la cotidianidad en la capital, donde las alertas de ataques repercuten incluso en el funcionamiento del transporte público. Algunos tramos del metro de la ciudad quedan suspendidos durante el riesgo de ataque, lo que obliga a algunos residentes a caminar hasta el trabajo, buscar taxis a toda prisa o usar patinetes eléctricos.

El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, declaró a principios de esta semana que el consejo de defensa de la ciudad solicitó al Gobierno central que suavizara el toque de queda impuesto en tiempos de guerra y algunas restricciones de tráfico durante las alertas.

Las alertas también interrumpieron el miércoles dos veces la labor parlamentaria, lo que llevó a los legisladores a implementar un nuevo sistema de votación digital desde el subterráneo del edificio, según el diputado de la oposición Yaroslav Zhelezniak, quien publicó imágenes de la plataforma.

Bomberos trabajan en el lugar de un edificio de apartamentos dañado por un ataque ruso con drones, en medio de la ofensiva de Rusia contra Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 1 de septiembre de 2026.
Bomberos trabajan en el lugar de un edificio de apartamentos dañado por un ataque ruso con drones, en medio de la ofensiva de Rusia contra Ucrania, en Kiev, Ucrania, el 1 de septiembre de 2026. © Gleb Garanich, Reuters

A medida que el conflicto se prolonga por quinto año consecutivo, el frente en el este y el sur de Ucrania permanece prácticamente estancado, y los esfuerzos mediados por Estados Unidos para negociar un alto el fuego aún no han terminado en alto el fuego.

El presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, intercambiaron amenazas a última hora del martes sobre cuáles podrían ser sus próximos pasos.

El líder de Kiev advirtió a las aerolíneas extranjeras que el cielo ruso no es seguro para los vuelos debido a los ataques con drones ucranianos de largo alcance, por lo que habló de un cierre «de facto» del espacio aéreo ruso. Estas medidas de presión buscan llevar al Kremlin a la mesa de negociación, según sostuvo Zelenski.

Sin embargo, el ministro de Transportes ruso, Andrey Nikitin, desestimó cualquier preocupación sobre los vuelos al remarcar que las autoridades están reforzando constantemente la seguridad aérea.

«No permitiremos ninguna interrupción significativa en la aviación civil», declaró a los periodistas, según la agencia de noticias rusa Interfax.

Entretanto, Putin acusó a Zelenski de «terrorismo de Estado», antes de descartar apurar las conversaciones de paz. «No negociamos con terroristas», zanjó.

Las palabras del líder del Kremlin fueron desestimadas por el Centro para la Lucha contra la Desinformación de Ucrania, un organismo gubernamental, que afirmó que dichas declaraciones constituían un intento flagrante de Putin de desviar la culpa de Moscú.

«Un Estado que desató esta guerra, que diariamente aterroriza a la población civil ucraniana y destruye ciudades, intenta una vez más presentarse como una ‘víctima'», declaró el organismo.

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Ucrania ultima un acuerdo sobre drones con Alemania

Tras una conversación telefónica con el canciller alemán, Friedrich Merz, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reveló este miércoles que es inminente el cierre de un acuerdo con Berlín propuesto por su gobierno hace varios meses.

«Nuestros equipos ya están ultimando el texto del acuerdo sobre drones. Esto, entre otras cosas, proporcionará sin duda a Alemania y a Ucrania capacidades de defensa adicionales», declaró Zelenski en la aplicación Telegram.

Se espera que el pacto abra la puerta al desarrollo conjunto de diversos tipos de drones, misiles y software relacionado.

Archivo: el dron interceptor FPV P1-Sun se exhibe en una exposición de fabricantes ucranianos de drones, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en un lugar no revelado, Ucrania, 20 de febrero de 2026.
Archivo: el dron interceptor FPV P1-Sun se exhibe en una exposición de fabricantes ucranianos de drones, en medio del ataque de Rusia contra Ucrania, en un lugar no revelado, Ucrania, 20 de febrero de 2026. © Reuters/Valentyn Ogirenko

El acuerdo se basará en la cooperación existente entre Alemania y Ucrania en materia de defensa, incluido un programa multimillonario para suministrar a Kiev unos 15.000 drones interceptores Strila, diseñados para contrarrestar los drones de ataque tipo Shahed usados por el Kremlin.

Ucrania se prepara para una nueva temporada de ataques rusos contra la infraestructura energética, en medio de una grave escasez de interceptores de misiles Patriot de fabricación estadounidense necesarios para derribar los proyectiles balísticos de Moscú.

La empresa alemana de tecnología de defensa Quantum Systems y el fabricante ucraniano WIY Drones anunciaron en abril la creación de Quantum WIY Industries, una empresa conjunta centrada en aumentar la producción de drones interceptores y tecnologías de defensa aérea relacionadas.

Alemania también está financiando un pedido de 50.000 drones de ataque Shrike fabricados por la empresa ucraniana SkyFall, una de las mayores compras de drones para Kiev realizadas por un gobierno occidental de las que se tiene constancia.

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Con Reuters y AP

Al menos dos muertos por ataques rusos en Ucrania, mientras Kiev y Moscú amenazan con recrudecer la guerra